martes, 23 de septiembre de 2014

HEMOS MANTENIDO LA CONTINUIDAD ADMINISTRATIVA EN BENEFICIO DE LOS BARINESES




HEMOS MANTENIDO LA CONTINUIDAD ADMINISTRATIVA EN BENEFICIO DE LOS BARINESES

PALABRAS DEL GOBERNADOR
 GEHARD CARTAY RAMIREZ
 AL INAUGURAR EL EDIFICIO ADMINISTRATIVO DEL GOBIERNO REGIONAL

(Barinas, 07 de septiembre de 1995)

La importancia del presente acto, en el que estamos inaugurando el Edificio Administrativo del Gobierno Regional, me obliga a pronunciar unas breves palabras para resaltar la significación de esta obra, culminada por mi administración.
Se trata, apreciados amigos y amigas, de la jerarquía que le hemos dado a la continuidad de aquellas obras que, iniciadas por gobiernos anteriores, están siendo culminadas, equipadas y puestas en servicio durante mi gestión administrativa.
Y le hemos dado la importancia que merecen porque, al fin y al cabo, son obras de beneficio colectivo, frente a las cuales no puede haber mezquindad, ni actitudes negativas. Tampoco, desde luego, regatear los méritos de quienes las iniciaron, ni tampoco los de quienes las concluyen.
Esa ha sido mi actitud al respecto. Tengo muy claro que sería una estupidez absoluta paralizar una obra demandada por las comunidades ya que, en definitiva, viene a satisfacer necesidades sentidas y urgentes. Por esa razón, desde que asumí la Gobernación de Barinas le solicité a la Dirección de Obras Públicas un listado de aquellas obras que venían ejecutándose para analizar las que tenían absoluta prioridad y, dentro de la estrechez presupuestaria y financiera que lamentablemente nos ha afectado desde entonces, inyectarle los recursos necesarios para concluirlas y ponerlas en funcionamiento.
Como bien lo saben los barineses, luego de ganar las elecciones de Gobernador del estado Barinas, iniciamos nuestra gestión de gobierno el tres de junio de 1993, seis meses después de comenzada la ejecución del presupuesto de aquel año fiscal. Esta anómala situación se produjo por cuanto en febrero de 1993, mediante una descabellada e inconstitucional decisión, la Corte Suprema de Justicia designó como gobernador al candidato reeleccionista que habíamos derrotado en diciembre de 1992. Este atropello fue de una gravedad inaudita: primero, porque el tribunal supremo no tenía ni tiene facultades para nombrar gobernadores -y menos ahora cuando son elegidos por el voto popular-; y segundo, porque tal desacierto no sólo violó la Constitución Nacional, sino la propia la Constitución del Estado Barinas, al desconocer los mecanismos que han debido ponerse en funcionamiento entonces. Lo cierto del caso es que cuando tomé posesión del cargo, el presupuesto de la Gobernación había sido dilapidado por el gobernador candidato nombrado por la Corte Suprema. Todo ello nos obligó entonces a hacer los reajustes necesarios para cumplir con nuestro propósito de iniciar entonces una obra de gobierno en beneficio de los barineses.
Entre esas medidas estuvo, como ya lo señalé, revisar las obras públicas en ejecución, a los fines de jerarquizar su importancia y determinar aquellas que verdaderamente tenían justificación para continuarlas y concluirlas.  
Este moderno Edificio Administrativo del Gobierno Regional es una de esas obras necesarias y útiles, y por eso hoy lo estamos inaugurando, totalmente equipado, a fin de que entre inmediatamente en funcionamiento. Sé que hubo en el pasado algunas críticas sobre su diseño arquitectónico, especialmente porque no estaría en armonía con las edificaciones coloniales de esta parte del casco histórico de la ciudad. Sin embargo, nada justificaba interrumpir esta obra o plantearse su difícil rediseño, mucho menos pensar en una eventual demolición. Optamos, pues, por lo más sensato: continuar su ejecución -visto que viene a satisfacer una clara necesidad de mayores espacios para el trabajo administrativo del Gobierno Regional- y concluirla y equiparla, tal como hoy la estamos entregando para el servicio público.
Tendrán su asiento en estos amplios espacios las Direcciones de Seguridad y Orden Público, de Administración, de Recursos Humanos y la Prefectura del Municipio Barinas y la Inspectoría de Llano. Lograremos así desconcentrar el ya vetusto Palacio del Marqués, cuyas instalaciones venían siendo sobre utilizadas en virtud de sus modestas proporciones, de modo que allí funcionen solamente -de ahora en adelante- los Despachos del Gobernador y del Secretario General de Gobierno, conjuntamente con las oficinas que dependen directamente de ambos.
 No podemos olvidar, por cierto, que el Palacio del Marqués del Pumar constituye una joya de nuestra arquitectura colonial, por lo que estamos obligados a mantenerlo y conservarlo de la mejor manera posible. Ojalá, en un futuro cercano, el viejo palacio de don José Ignacio del Pumar, Marqués de las Riberas de Boconó y del Masparro, pueda convertirse en la sede de un moderno Museo de Historia Regional, tal como atinadamente lo han propuesto, entre otros, los ex gobernadores barineses Virgilio Tosta y Luciano Valero. Mientras tanto, desocupar algunas de sus áreas contribuirá a conservar la vieja edificación en mejores condiciones.
Dejamos, pues, inaugurado el Edificio Administrativo del Gobierno del Estado Barinas, en señal de eficiencia y continuidad administrativa y de que en nuestra gestión no hay lugar para mezquindades absurdas, como esa estúpida práctica de paralizar obras de comprobado beneficio colectivo porque fueron iniciadas por gestiones anteriores a la del gobernante de turno.
Yo espero que hagan lo mismo quienes vengan después de nosotros.
Muchas gracias. 


jueves, 18 de septiembre de 2014

LA TRAGEDIA DE LA SALUD



LA TRAGEDIA DE LA SALUD

Gehard Cartay Ramírez

La salud, como todo en Venezuela, también sufre una gravísima crisis.

Se trata de una problemática que se intensifica de manera dramática, sin que el régimen haga lo conducente para resolverla o, al menos, reducirla en sus efectos nocivos. Por el contrario, tal como es su costumbre, en lugar de instrumentar las soluciones respectivas, la cúpula podrida que manda (pero que no gobierna) sólo apela a la represión contra quienes la denuncian.

El caso de la extraña epidemia que se ha presentado en hospitales de Aragua lo demuestra una vez más. Su cuestionado gobernador ha solicitado investigaciones penales contra los médicos que alertaron sobre la gravedad de la situación, en lugar de ocuparse de enfrentar la debacle sanitaria de la entidad. Igual actitud asume la ministra de Información, quien también solicitó sanciones contra los medios de comunicación que han informado al respecto.

Toda esta absurda situación revela una vez más -insisto- la absurda manera de “enfrentar” los problemas que siempre ha demostrado el régimen desde 1999. El régimen nunca es responsable de nada malo. Siempre son los demás. Al ridículo disco rayado que siempre culpa al imperialismo, al capitalismo o la CIA -argumento pueril que ya no cree casi nadie-, se agrega ahora la persecución y la represión contra quienes denuncian la crisis. Entonces se les acusa de golpistas y otras sandeces más. Porque lo que se persigue es descalificar la denuncia, con el propósito de silenciar los problemas, en lugar de resolverlos.

Lamentablemente, mientras el régimen reprime a quienes advierten sobre el desastre de la salud, este, sin embargo, nos amenaza a todos. No faltan quienes plantean, incluso, que estamos próximos a una tragedia sanitaria. Y no pareciera una exageración, por cierto.

 Todos los días se conocen distintas facetas de la grave problemática de la salud. Aparte del pésimo funcionamiento de la red hospitalaria pública por falta de insumos, equipos, camas, personal, medicinas, etc -y que a diario sufren los sectores pobres de la población-, ahora se suma la crisis en los servicios privados de salud. Hoy, clínicas y centros hospitalarios particulares también padecen los mismos problemas de los hospitales públicos, como consecuencia de la falta de insumos, medicinas y todos los instrumentos que se han dejado de importar por la negativa del régimen a venderle dólares, tal y como acontece en todas las áreas de los bienes y servicios que no se producen en el país.

Una investigación al respecto, publicada el pasado sábado por El Nacional, reveló los graves contornos de lo que podría ser una inminente crisis sanitaria.

Veamos: según las normas establecidas por la Organización Mundial de la Salud cada país debe tener 30 camas hospitalarias por cada 10.000 habitantes. Por lo tanto, Venezuela debería contar por lo menos con 130.000 camas de este tipo, a fin de atender una población de 30,2 millones de habitantes.

Por desgracia, nuestro país sólo cuenta con 42.500 camas hospitalarias: apenas 13.500 en los hospitales públicos y 7.600 en las clínicas privadas. Lo grave es que sólo están en funcionamiento el 50.3 por ciento. Y no sólo eso: los hospitales del régimen ahora no reciben a la mayoría de los enfermos, como debería ser, sino que son las clínicas privadas las que atienden al 55 por ciento de aquellos. Eso es lo que explica que el sector privado de la salud, al igual que la red pública de hospitales, también esté colapsado.

En un país petrolero como el nuestro, la situación debería ser al contrario: los hospitales públicos tendrían que estar atendiendo a la mayoría de la población. Hoy ocurre al revés: el 38 por ciento de los pacientes que iban a la red pública hospitalaria ha migrado a las clínicas privadas, y estas, en la práctica, son ya insuficientes (El Nacional, 13-09-2014).

Por si fuera poco, la falta de medicamentos para diversas enfermedades (cáncer, hipertensión arterial, diabetes, etc) afecta a millones de venezolanos. Igualmente,  la carencia de reactivos para exámenes de laboratorio y de insumos para operaciones quirúrgicas, también contribuyen a agravar la caótica situación de la salud en nuestro país. Y eso para no referirnos a la reaparición de enfermedades ya extinguidas.

Lo dicho, amigos lectores: el régimen no se ocupa de la crisis de la salud, sino de perseguir a quienes la denuncian.   
Twitter: @gehardcartay
LA PRENSA de Barinas - Martes16 de septiembre de 2012.

lunes, 15 de septiembre de 2014

PEOR QUE NUNCA



PEOR QUE NUNCA
Gehard Cartay Ramírez
Seguramente este es el peor gobierno en la historia venezolana.

Y esto es gravísimo, pues en nuestro devenir republicano  los malos gobiernos han sido mayoría. En otras palabras, los de Chávez y Maduro son los más malos de todos, es decir, los peores. Una auténtica peorrocracia, pues, citando un término utilizado por el desaparecido Jorge Olavarría para calificar al régimen del también extinto jefe único del chavismo.

Maduro ha demostrado ya en sus casi dos años en el poder una incapacidad y una mediocridad escandalosas. Si hubo algún ingenuo que creyó que este iniciaría, ante el descomunal desastre que heredó, una etapa de rectificaciones económicas, institucionales, fiscales y sociales, hoy puede darse cuenta de que nada de eso está en los planes del régimen que acogota a los venezolanos.

Así lo acaba de confirmar su alocución de la semana pasada. Aquello fue un verdadero “parto de los montes”. Lo que anunció como un sacudón terminó siendo una simple brisita. Y es que, en lugar de tomar las urgentes medidas que el país y la crisis exigen para enfrentarla, Maduro sólo se ocupó -una vez más- de privilegiar los objetivos ideológicos del régimen, y no de atender y enfrentar los males que nos aquejan. Sólo habló del proyecto castrocomunista del Estado Comunal, sin tocar los problemas fundamentales del país.

Este asunto ha sido frivolizado por cierta oposición. Al igual que el tema de la invasión cubana a nuestro país, hay algunos dirigentes opositores que no terminan de entender el veneno que esconde el mal llamado Estado Comunal. Uno no sabe si lo hacen a conciencia -serían entonces colaboracionistas del régimen- o si su vocación electorera no les permite analizar la verdadera naturaleza del régimen iniciado en 1999. Parecen no querer darse cuenta de que ese llamado Estado Comunal aplastará las pocas gobernaciones y alcaldías que hoy manejan. Mientras tanto, siguen aferrados a sus parcelitas de poder, olvidando que el verdadero poder sólo está en un cambio profundo del actual estado de cosas.

Está claro entonces que Maduro y su cúpula corrupta no harán nada por rectificar el rumbo que nos lleva al precipicio. Por desgracia, los verdaderos problemas seguirán sin solución, hasta que haya un cambio de régimen y de modelo. Continuarán agravándose la inseguridad, la pulverización del bolívar, la escasez, la inflación (la más alta del mundo), la pobreza, el desempleo, la crisis de los servicios públicos y la corrupción, pues el régimen no tiene ninguna intención de resolverlos. Como siempre, lo de ellos es atornillarse en el poder cada día más. Lo demás les importa un carajo.

Y en este perverso objetivo, un Estado totalitario, autoritario y controlador es el arma más efectiva. No puede tolerar, por tanto, un sector productivo privado fuerte, ni una ciudadanía empoderada social y económicamente. Allí está el ejemplo castrocomunista de Cuba: su gobierno ha empobrecido al pueblo, al punto de convertirlos en mendigos que sólo reciben su cartilla de racionamiento (un pollo y unos pocos kilogramos de granos al mes), mientras los Castro y su claque son los ricos de la comarca desde hace 50 años.

Para allá, como mansos corderitos, vamos los venezolanos, sin que haya una protesta popular masiva y contundente. Las largas “colas” a las puertas de los supermercados para comprar unos cuantos productos escasos y caros, son apenas un anuncio de lo que viene. Después vendrá lo peor: nos van a imponer hasta lo poco que podremos comer en su momento.

Hay, por supuesto, gente que creerá que uno exagera diciendo estas cosas. Por desgracia, lo que viene sucediendo no es obra de la casualidad. Todo, absolutamente todo, responde a un proceso planificado de antemano y ensayado ya por todos los regímenes totalitarios de factura comunista. De manera que aquí nadie está inventando la pólvora.

La gran verdad es que el totalitarismo comunista sólo se sostiene sobre las ruinas de la economía y la iniciativa privadas, aplastando las libertades políticas, sociales y económicas. Tal vez con la excepción del audaz actual experimento en China (gobierno comunista y economía capitalista) -donde seguramente esta última, a la postre, liquidará al primero-, la historia ha demostrado que un Estado totalitario sólo es posible suprimiendo todas las libertades.

Estamos, pues, advertidos, a pesar de que haya quienes no oyen crecer la yerba.    
 Twitter: @gehardcartay
LA PRENSA de Barinas - Martes, 09 de septiembre de 2014.

martes, 9 de septiembre de 2014

EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA PROMESAS Y REALIDADES (VI) (1992-1996)

El Gobernador del Estado Barinas, Gehard Cartay Ramírez, y el Ministro de Educación, Antonio Luis Cárdenas, firman el 07 de diciembre de 1994 el Convenio para modernizar, fortalecer y mejorar la Educación Básica en el Estado Barinas, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por un monto de 3.500 millones de bolívares.



EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA
PROMESAS Y REALIDADES (VI)
(1992-1996)


UN HECHO HISTÓRICO: LA OBTENCIÓN DE RECURSOS PARA FORMAR 4000 DOCENTES Y REPARAR 300 ESCUELAS EN BARINAS

TOMADO DEL SEGUNDO MENSAJE DEL GOBERNADOR DE BARINAS
 GEHARD CARTAY RAMÍREZ
 A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

(Barinas, 28 de marzo de 1995)

En 1994, la Dirección de Educación del gobierno que dirijo continuó la ejecución de sus planes de mejoramiento del nivel educativo regional, meta que nos hemos trazado desde el primer día, a pesar de los numerosos obstáculos que se han presentado, consecuencia inevitable de la cultura sindicalera y partidista que ha caracterizado a algunos directivos gremiales del sector, aunado a los intereses de grupos que se empeñan en mantener ciertos niveles de empirismo, atraso y anacronismo en el campo de la docencia escolar.
Nos hemos mantenido firmes ante tales despropósitos y, paralelamente a la meta de optimizar la calidad de la enseñanza, también hemos atendido las reivindicaciones del sector magisterial. Se han mejorado la remuneración de los docentes regionales, así como sus primas y bonos en un 30 por ciento (30 %) y se ha dado cumplimiento a las demandas contractuales. Igualmente, se ha procedido a la dotación de equipos y materiales de enseñanza e incrementando el número de becas otorgadas por el Gobierno Regional.
Un hecho histórico que debo destacar con orgullo y satisfacción como gobernante lo constituye la puesta en marcha, durante el Año de la Cuenta,  de  los Programas de Modernización y Fortalecimiento de la Educación Básica y de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica en el Estado Barinas -acerca de los cuales les informé en mi Mensaje del año anterior-, suscrito el pasado siete de diciembre de 1994 entre la Gobernación del Estado Barinas, el Ministerio de Educación y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el pasado siete de diciembre de 1994, por un monto inicial de tres mil quinientos millones de bolívares (Bs. 3.500.000,00).              
Para el cabal cumplimiento de tan ambiciosos programas, y dada la magnitud de los planes, proyectos y recursos a manejar, decreté  el 12 de septiembre de 1994 (Decreto No. 284) la creación de la Unidad Ejecutora Regional de Programas Educativos (UCER), dependiente directamente del gobernador, la cual tiene bajo su responsabilidad la ejecución de tales programas y sus importantes objetivos propuestos, tales como la recuperación, rehabilitación y dotación de la actual red de escuelas básicas con que cuenta la región.
Ambos Programas persiguen introducir cambios profundos tanto en la calidad de la educación como en el mejoramiento de las condiciones físicas y ambientales donde aquella se imparte, aspectos que habían sido abandonados lamentablemente por décadas. Así, el primer Programa nos permitirá elevar el nivel de aprendizaje de los estudiantes, reducir la deserción y repitencia crónicas e incrementar la calidad de la formación del docente, mientras que el segundo Programa mejorará y ampliará las instalaciones físicas de un importante número de escuelas básicas dependientes de la Gobernación, así como su respectiva dotación de bibliotecas, materiales didácticos y preparación del personal que las atenderá.
El primer Programa, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), persigue como objetivo mejorar la calidad de nuestra educación, reduciendo las tasas de deserción y repitencia, apoyando el proceso de descentralización del sector. Así, entrenaremos 4.000 docentes del Primero al Sexto grado, con la posterior entrega de 800 programas y guías para docentes de la Primera y Segunda Etapa de Educación Básica.
El segundo Programa, también financiado por el BID, nos permitirá en los próximos cinco años reparar doscientas ochenta (280) escuelas regionales en todo el Estado Barinas, dotándolas, además, del mobiliario mínimo exigido para ambientes escolares. Igualmente, esas 280 escuelas reparadas y mejoradas serán equipadas con sus respectivas bibliotecas y dotadas de materiales de texto y didácticos en general. Este programa comprende también la capacitación de 280 bibliotecarios escolares, especialmente preparados al respecto.
Ambos Programas, insisto, son dos de los más importantes logros de mi gobierno en materia educativa y tienen una indiscutible proyección histórica en función de la educación de las venideras generaciones de los niños barineses.
Igualmente, deseo destacar el Convenio de Colaboración que mi gobierno firmó con el Ministerio de Educación el 30 de mayo de 1994, que nos permitió elaborar la primera Evaluación de las Capacidades de Gestión en las Instancias del Sector Educativo, tanto nacional como estadal, a los fines de adelantar eficientemente el Plan de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica en el Estado Barinas.
En el área técnica docente y administrativa y social la tarea ha sido realmente significativa. En 1994 se atendió una matrícula que ascendió por niveles y modalidades a sesenta y seis mil doscientos cincuenta y cuatro (66.254) estudiantes en todo el Estado Barinas. A parte de las actividades rutinarias, la Dirección de Educación, siguiendo mis instrucciones de mejorar la situación salarial de todo el personal al servicio del Gobierno Regional, durante el Año de la Cuenta tramitó y ordenó la incorporación de primas por profesionalización, hogar e hijos y el pago por concepto de suplencias, sueldos pendientes y escalafón. Igualmente, se atendieron los planteamientos de los gremios y docentes sobre los Procesos de Clasificación, conforme a lo establecido en el IV Contrato Colectivo, suscrito por mi gobierno. También se brindó orientación y asistencia psicológica en doscientos ochenta y un (281) casos registrados en las Escuelas Básicas Estadales y Nacionales. Se realizaron diez (10) Talleres de Crecimiento Personal, dirigidos a docentes de escuelas Básicas seleccionadas al efecto. Se realizó el Primer Consejo Regional de Directores de Escuelas Básicas y Rurales. Se prestó asesoramiento a los Directivos de las Escuelas Básicas Urbanas sobre la aplicación de los procedimientos relativos a las Directivas de las Sociedades de Padres y Representantes, así como sobre la distribución de los ingresos de los presupuestos-programas de los planteles. Se crearon dos (2) Centros de Educación Básica de Adultos y se atendieron a doscientos ochenta (280) instituciones con personal anexo de la Dirección de Educación del Estado.
Finalmente, se aprobaron trescientas cincuenta y cinco (355) becas de Educación Básica, quinientas cinco (505) becas para Educación Media y doscientos ochenta y nueve (289) becas para Educación Superior, lo que suma un total de un mil ciento cuarenta y nueve (1.149) becas, con cargo al presupuesto del Gobierno que dirijo.