martes, 9 de septiembre de 2014

EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA PROMESAS Y REALIDADES (VI) (1992-1996)

El Gobernador del Estado Barinas, Gehard Cartay Ramírez, y el Ministro de Educación, Antonio Luis Cárdenas, firman el 07 de diciembre de 1994 el Convenio para modernizar, fortalecer y mejorar la Educación Básica en el Estado Barinas, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por un monto de 3.500 millones de bolívares.



EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA
PROMESAS Y REALIDADES (VI)
(1992-1996)


UN HECHO HISTÓRICO: LA OBTENCIÓN DE RECURSOS PARA FORMAR 4000 DOCENTES Y REPARAR 300 ESCUELAS EN BARINAS

TOMADO DEL SEGUNDO MENSAJE DEL GOBERNADOR DE BARINAS
 GEHARD CARTAY RAMÍREZ
 A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

(Barinas, 28 de marzo de 1995)

En 1994, la Dirección de Educación del gobierno que dirijo continuó la ejecución de sus planes de mejoramiento del nivel educativo regional, meta que nos hemos trazado desde el primer día, a pesar de los numerosos obstáculos que se han presentado, consecuencia inevitable de la cultura sindicalera y partidista que ha caracterizado a algunos directivos gremiales del sector, aunado a los intereses de grupos que se empeñan en mantener ciertos niveles de empirismo, atraso y anacronismo en el campo de la docencia escolar.
Nos hemos mantenido firmes ante tales despropósitos y, paralelamente a la meta de optimizar la calidad de la enseñanza, también hemos atendido las reivindicaciones del sector magisterial. Se han mejorado la remuneración de los docentes regionales, así como sus primas y bonos en un 30 por ciento (30 %) y se ha dado cumplimiento a las demandas contractuales. Igualmente, se ha procedido a la dotación de equipos y materiales de enseñanza e incrementando el número de becas otorgadas por el Gobierno Regional.
Un hecho histórico que debo destacar con orgullo y satisfacción como gobernante lo constituye la puesta en marcha, durante el Año de la Cuenta,  de  los Programas de Modernización y Fortalecimiento de la Educación Básica y de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica en el Estado Barinas -acerca de los cuales les informé en mi Mensaje del año anterior-, suscrito el pasado siete de diciembre de 1994 entre la Gobernación del Estado Barinas, el Ministerio de Educación y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el pasado siete de diciembre de 1994, por un monto inicial de tres mil quinientos millones de bolívares (Bs. 3.500.000,00).              
Para el cabal cumplimiento de tan ambiciosos programas, y dada la magnitud de los planes, proyectos y recursos a manejar, decreté  el 12 de septiembre de 1994 (Decreto No. 284) la creación de la Unidad Ejecutora Regional de Programas Educativos (UCER), dependiente directamente del gobernador, la cual tiene bajo su responsabilidad la ejecución de tales programas y sus importantes objetivos propuestos, tales como la recuperación, rehabilitación y dotación de la actual red de escuelas básicas con que cuenta la región.
Ambos Programas persiguen introducir cambios profundos tanto en la calidad de la educación como en el mejoramiento de las condiciones físicas y ambientales donde aquella se imparte, aspectos que habían sido abandonados lamentablemente por décadas. Así, el primer Programa nos permitirá elevar el nivel de aprendizaje de los estudiantes, reducir la deserción y repitencia crónicas e incrementar la calidad de la formación del docente, mientras que el segundo Programa mejorará y ampliará las instalaciones físicas de un importante número de escuelas básicas dependientes de la Gobernación, así como su respectiva dotación de bibliotecas, materiales didácticos y preparación del personal que las atenderá.
El primer Programa, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), persigue como objetivo mejorar la calidad de nuestra educación, reduciendo las tasas de deserción y repitencia, apoyando el proceso de descentralización del sector. Así, entrenaremos 4.000 docentes del Primero al Sexto grado, con la posterior entrega de 800 programas y guías para docentes de la Primera y Segunda Etapa de Educación Básica.
El segundo Programa, también financiado por el BID, nos permitirá en los próximos cinco años reparar doscientas ochenta (280) escuelas regionales en todo el Estado Barinas, dotándolas, además, del mobiliario mínimo exigido para ambientes escolares. Igualmente, esas 280 escuelas reparadas y mejoradas serán equipadas con sus respectivas bibliotecas y dotadas de materiales de texto y didácticos en general. Este programa comprende también la capacitación de 280 bibliotecarios escolares, especialmente preparados al respecto.
Ambos Programas, insisto, son dos de los más importantes logros de mi gobierno en materia educativa y tienen una indiscutible proyección histórica en función de la educación de las venideras generaciones de los niños barineses.
Igualmente, deseo destacar el Convenio de Colaboración que mi gobierno firmó con el Ministerio de Educación el 30 de mayo de 1994, que nos permitió elaborar la primera Evaluación de las Capacidades de Gestión en las Instancias del Sector Educativo, tanto nacional como estadal, a los fines de adelantar eficientemente el Plan de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica en el Estado Barinas.
En el área técnica docente y administrativa y social la tarea ha sido realmente significativa. En 1994 se atendió una matrícula que ascendió por niveles y modalidades a sesenta y seis mil doscientos cincuenta y cuatro (66.254) estudiantes en todo el Estado Barinas. A parte de las actividades rutinarias, la Dirección de Educación, siguiendo mis instrucciones de mejorar la situación salarial de todo el personal al servicio del Gobierno Regional, durante el Año de la Cuenta tramitó y ordenó la incorporación de primas por profesionalización, hogar e hijos y el pago por concepto de suplencias, sueldos pendientes y escalafón. Igualmente, se atendieron los planteamientos de los gremios y docentes sobre los Procesos de Clasificación, conforme a lo establecido en el IV Contrato Colectivo, suscrito por mi gobierno. También se brindó orientación y asistencia psicológica en doscientos ochenta y un (281) casos registrados en las Escuelas Básicas Estadales y Nacionales. Se realizaron diez (10) Talleres de Crecimiento Personal, dirigidos a docentes de escuelas Básicas seleccionadas al efecto. Se realizó el Primer Consejo Regional de Directores de Escuelas Básicas y Rurales. Se prestó asesoramiento a los Directivos de las Escuelas Básicas Urbanas sobre la aplicación de los procedimientos relativos a las Directivas de las Sociedades de Padres y Representantes, así como sobre la distribución de los ingresos de los presupuestos-programas de los planteles. Se crearon dos (2) Centros de Educación Básica de Adultos y se atendieron a doscientos ochenta (280) instituciones con personal anexo de la Dirección de Educación del Estado.
Finalmente, se aprobaron trescientas cincuenta y cinco (355) becas de Educación Básica, quinientas cinco (505) becas para Educación Media y doscientos ochenta y nueve (289) becas para Educación Superior, lo que suma un total de un mil ciento cuarenta y nueve (1.149) becas, con cargo al presupuesto del Gobierno que dirijo.




lunes, 8 de septiembre de 2014

¿BRAVO PUEBLO O MANSO PUEBLO?



¿BRAVO PUEBLO O MANSO PUEBLO?
                                                    Gehard Cartay Ramírez
Alí Primera, cantautor de protesta de cuya figura se apropió el chavismo, sustituyó lo del “bravo pueblo” que glosa el Himno Nacional por otra frase más realista: “el manso pueblo”.
Aquella canción la compuso muchos años atrás, pero hoy cobra una extraordinaria vigencia, justamente bajo un régimen que se dice inspirado por los mensajes de protesta del fallecido cantautor falconiano. En su época, tal vez pudo ser un tema exagerado: el país estaba mucho mejor que ahora en todos los sentidos. Y, aún así, poco tiempo después algunos hechos desmintieron lo de “mi manso pueblo”…
Sólo que lo que hoy sucede en Venezuela revela una crisis inmensa en todos los órdenes. Una crisis institucional que deslegitima todos los Poderes Públicos al estar sometidos al interés de una claque corrupta y su partido. Una crisis moral donde la corrupción invade y determina todo, de arriba abajo. Una crisis económica sin precedentes que arruina a la gran mayoría. Y una crisis social que cuando se desate traerá consecuencias terribles.
Lo que se percibe hoy en la calle es una indignación como muy pocas veces se ha visto. Baste sólo referirnos a algunos elementos puntuales: alto costo de la vida, desabastecimiento y racionamiento; las innumerables “colas”, producto del desabastecimiento y la escasez; la inadmisible tarjeta de racionamiento tipo cubano que esconden las captahuellas para comprar; la creciente inseguridad, con sus centenares de miles de asesinados y heridos; el colapso de los servicios públicos, especialmente salud, energía eléctrica y agua potable; la escasez de medicinas; cierre de radios, y la descomunal corrupción de la cúpula del régimen y sus testaferros.
La verdad pura y simple el régimen chavista acabó con las expectativas promisorias del país y cuando tengan que entregar el poder lo que recibiremos los venezolanos no es otra cosa que una Venezuela hipotecada y cada vez más pobre.
Porque, como bien se sabe, pocas veces en la historia los venezolanos habíamos soportado una crisis política, económica y social como la actual. De ser un país en ascenso sostenido en todos los órdenes desde la década de los años cincuenta del siglo pasado, hoy somos un país arruinado y quebrado. De ser un país petrolero exportador durante más 70 años, hoy estamos importando gasolina y parece que pronto también petróleo.
Sin embargo, frente al actual desastre, pareciera que existe aún una cierta conformidad, absurda e ilógica, por lo demás. En otro país que viviera las actuales y trágicas circunstancias que sufrimos aquí, el pueblo habría tomado de manera pacífica las calles en una enérgica protesta para obligar al gobierno a cambiar sus fracasadas políticas y quién sabe si hasta habría ocurrido ya una explosión social.
Y aquí es donde hay que preguntarse si hoy los venezolanos somos un “bravo pueblo” o un “manso pueblo”. Si lo del “bravo pueblo” fue una simple inspiración de los compositores del himno patrio, muy propio de la epopeya independentista que cantaron poetas de su tiempo, o si, ciertamente, corresponde a la verdad histórica.
Hubo momentos, desde luego, en que se dieron demostraciones de bravura popular. No voy a mencionar la guerra de Independencia, porque aquello fue una lucha del mantuanaje hasta que murió Boves y Páez se incorporó a la gesta. Tampoco la Guerra Federal, cuando -según el escritor izquierdista Domingo Alberto Rangel- “la república se vio acuchillada por mesnadas de caudillos andrajosos y ladrones que convirtieron en virtud cívica su instinto trepador” (*). A la muerte de Gómez hubo algún acto, multitudinario entonces, de protesta caraqueña. Luego vendrían el movimiento de 23 de Enero de 1958, el Caracazo de 1989 y aquella gigantesca manifestación realizada en Caracas el 11 de abril de 2003, que obligó a Chávez a renunciar al poder. (Aquí en Barinas hay que recordar la protesta popular contra el intento de desconocer nuestra victoria electoral en 1992.) Y hasta allí.
En todo lo demás, la historia nos reseña como un “pueblo manso”. ¿Lo seguimos siendo hoy, cuando nos aplasta una de las más graves crisis económicas que hemos sufrido y que puede, incluso, colocarnos al borde una tragedia humanitaria y hasta de una posible hambruna, por culpa de los desaciertos económicos del régimen actual?
Twitter: @gehardcartay
El blog de Gehard Cartay Ramírez
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(*) Domingo Alberto Rangel, Entre gochos y maracuchos, Vadell Hermanos Editores / José Agustín Catalá / El Centauro Editores, Caracas, 1999, página 134.

 LA PRENSA de Barinas - Martes, 02 de septiembre de 2014.

martes, 26 de agosto de 2014

EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA PROMESAS Y REALIDADES (V) (1992-1996)




EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA
PROMESAS Y REALIDADES (V)
(1992-1996)


PRIMERAS MEDIDAS EN EL CAMPO EDUCATIVO

TOMADO DEL PRIMER MENSAJE DEL GOBERNADOR DE BARINAS
 GEHARD CARTAY RAMÍREZ
 A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

(Barinas, 21 de marzo de 1994)

El presupuesto destinado al sector educativo en el año de la cuenta ascendió a la cantidad de un mil ciento treinta millones noventa y seis mil setenta cuatro bolívares (Bs. 1.130.096.074,00), de los cuales el 88,73 por ciento se destinó a la Educación Básica.
En materia educativa, mi gobierno realizó importantes ejecutorias durante 1993, especialmente a partir del mes de junio pasado.
Debo anunciar, en primer término y con profundo orgullo como Gobernador de mi estado natal, que a partir de 1994 realizaremos en el campo educativo un esfuerzo histórico nunca antes adelantado en nuestra región, gracias al convenio que la República de Venezuela firmara con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Ministerio de Educación, y mediante el cual el Estado Barinas ha sido seleccionado, conjuntamente con Bolívar, Sucre, Anzoátegui, Táchira, Miranda y Lara, para formar parte de los Programas de Modernización y Fortalecimiento de la Educación Básica y de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica, con la finalidad de incrementar los niveles de rendimiento económico y, así mismo, fomentar la capacidad gerencial y administrativa de las instancias de gobierno más cercano del proceso educativo. Este Proyecto, apoyado financieramente por la banca internacional, nos permitirá ejecutar importantes programas de desarrollo de infraestructura y mantenimiento de la planta física, así como también planes de desarrollo de materiales de instrucción, desarrollo de recursos humanos y desarrollo institucional. En otras palabras, este proyecto nos permitirá ejecutar un vasto y ambicioso programa de recuperación y dotación de aproximadamente doscientas (200) escuelas barinesas que hoy se encuentran abandonadas y desmanteladas a todo lo largo y ancho de nuestra geografía regional. A tal efecto, en los primeros días del próximo año decretaré la creación de la Unidad Ejecutora Regional (UCER), dependiente directamente del gobernador, la cual tendrá bajo su responsabilidad la ejecución de tan importante programa de recuperación, rehabilitación y dotación de la actual red de escuelas básicas con que cuenta la región.
En 1993 iniciamos las gestiones pertinentes para hacer posible el proceso de descentralización educativa a nivel regional, solicitud que formalizamos ante el Gobierno Nacional el dos de diciembre de 1993. A tales efectos, se integró en su oportunidad la Comisión Mixta para la firma del Convenio de Cogestión, conjuntamente con el Ministerio de Educación. También en materia de descentralización educativa decreté la creación del Consejo Regional de Educación, con la participación de calificados profesionales de la docencia, en el ámbito regional y nacional, y caracterizado por su pluralismo y amplitud.
Se firmó el Convenio entre la Gobernación del Estado Barinas, la Fundación “Gran Mariscal de Ayacucho” y el Instituto Universitario “Fermín Toro” para la formación de recursos humanos  como agentes y actores del proyecto de Reforma Integral del Estado. Estos estudios son realizados por seis (6) supervisores, cuatro (4) de la Dirección de Educación y dos (2) de la Zona Educativa de la entidad. Se ha venido participando regularmente en las sesiones de trabajo del Consejo Regional de Educación para dar a conocer la Agenda para la Descentralización Educativa y del Proyecto Educativo Barinas, denominado Cohesión/Escuela Comunidad, así como la presentación del estado de avance del Diagnóstico de capacidades de gestión de Programas Educativos, que se adelanta como actividad previa para la descentralización educativa.
En el área técnico/docente y técnico/administrativo se efectuó un estudio cualitativo y cuantitativo, con el apoyo estadístico y sobre índices de rendimiento, del Sistema Educativo en Barinas, y donde se abordaron las variables persecución, repitencia y deserción, además de la cobertura de educación básica, primera y segunda etapa, reflejada en la matrícula inicial y final del año 1992 y 1993.
Se revisó y actualizó la nómina de los planteles de educación pre-escolar y básica, atendidas por la Dirección de Educación del estado. Se realizó, igualmente, un diagnóstico situacional en las escuelas seleccionadas para detectar la problemática educativa existente en cada una de ellas, a fin de ofrecerles ayuda y asistencia oportuna. Se realizó también una auditoría académica a los documentos de los docentes al servicio del Estado Barinas, con el propósito de constatar la verdadera situación en este aspecto y tomar los correctivos destinados a superar la situación de la enseñanza en la entidad.
Se firmó el IV Contrato Colectivo de Trabajo con los Trabajadores de la Educación, que ampara a tres mil cuarenta y cuatro (3.044) educadores al servicio del Gobierno de Barinas. Se trata de un convenio que mejora sustancialmente las condiciones de trabajo de los docentes dependientes del Ejecutivo Regional, así como sus condiciones económicas y reivindicativas. Al mejorar la situación contractual de los maestros regionales, el gobierno que dirijo ha hecho un esfuerzo presupuestario muy importante y que sólo se justificará si obtenemos del Magisterio barinés igual reciprocidad  en cuanto a elevar la calidad de la enseñanza y la educación en el Estado Barinas.
Se tramitó y ordenó la incorporación de primas por profesionalización, hogar e hijos, y el pago por concepto de suplencias, sueldos pendientes y escalafón.
En cumplimiento de nuestro compromiso de asistir, en la medida de nuestras posibilidades, a los diversos entes de la administración pública, instituciones y de la misma sociedad civil barinesa, se brindó apoyo a la Fundación del Niño al asignársele recursos humanos calificados. También se brindó apoyo institucional, con docentes al servicio del Ejecutivo Regional, a la Diócesis de Barinas, a los fines del cumplimiento de sus programas de educación religiosa escolar.
Se reactivaron los consejos de directores  de planteles y escuelas básicas urbanas y rurales, con el objeto de impartir lineamientos sobre las políticas nuevas educativas de la Gobernación del Estado.
Se creó el Centro Regional de Investigaciones Educativas (CRIE), a fin de ejecutar el Convenio suscrito entre la UNELLEZ, la Zona Educativa y la Dirección de Educación  del estado. Se firmó el Convenio de Apoyo a la Investigación Educativa entre el Gobierno de Barinas, al UNELLEZ, la Comisión de Lectura, la Red de Bibliotecas Públicas y la Comisión para la Reforma del Estado (COPRE) de Barinas. Se realizaron igualmente distintos Talleres de Planificación Instruccional, dirigidos a promotores y directores de capacitación de artes y oficios, así como de procedimientos administrativos y calidad total para personal docente de las áreas Educación Básica, Adultos y de Prevención del Delito.
Se atendieron quinientos sesenta y un (561) beneficiarios, a través del Programa de Becas de la Gobernación.
Como resultado de todo este esfuerzo en los breves meses que hemos estado al frente del gobierno regional, puedo afirmar categóricamente que hemos atendido en 1993 a una matrícula que asciende a sesenta y dos mil novecientos catorce estudiantes (62.914), distribuidos en trescientos cuarenta y cinco (345) instituciones escolares dependientes del Ejecutivo del Estado Barinas.
En el sector educativo se invirtió el 7,83 por ciento del presupuesto de inversión en infraestructura, lo que representa una suma superior a los sesenta y siete millones de bolívares (Bs. 67.000.000,00), una cifra que no me satisface como jefe del gobierno regional, pero que resulta la automática consecuencia de haber conseguido un presupuesto depredado y consumido por los anteriores gobernantes. También a través del Presupuesto Coordinado Gobernación/FEDE/Mindur se atendieron cuarenta y seis (46) planteles escolares.

lunes, 25 de agosto de 2014

CRISIS DE LIDERAZGO



CRISIS DE LIDERAZGO
 Gehard Cartay Ramírez
Al igual que la mediocridad en general, la otra gran crisis que sufre el país es la ausencia de liderazgo.
Hay crisis de liderazgo en el régimen y también en la oposición. En el oficialismo hay una escandalosa ausencia de líderes capacitados para hacer un buen gobierno y, lamentablemente, en el otro bando tampoco pareciera haberlos para conducir una alternativa de poder.
En el régimen, comenzando por quien lo encabeza, la ausencia de liderazgo es tal que no encuentran ya cómo exprimir el que tuvo en vida su jefe único e indiscutido. Por esa razón, no deja de ser tragicómica la desesperación de la su cúpula podrida cuando apela a una devoción ridícula alrededor de la extinta figura de Chávez. Piensan -creyendo a los venezolanos idiotas o débiles mentales- que montando una artificial omnipresencia de aquel, mediante una costosa e injustificada propaganda oficial, pueden suplir las evidentes carencias de un sujeto tan opaco y desangelado como Maduro.
Pero la cosa va más allá. Gracias al exagerado individualismo del jefe único del chavismo, este no preparó figuras emergentes que lo sustituyeran llegado el momento, como era obvio que tendría que suceder. Al contrario de lo sucedido en AD y Copei, por ejemplo, donde se prepararon las generaciones de relevo, en el oficialismo nunca se ocuparon de eso. Y allí están las consecuencias.
Porque así como hoy en el régimen no hay liderazgo propio a nivel nacional, tampoco lo hay en los estados y municipios. Sus gobernadores, alcaldes, diputados, legisladores y concejales están donde están porque el entonces portaviones de Chávez los llevó allí. Pero son gente sin liderazgo ni peso propio, por lo general. Si dependiera de ellos y sin la sombra de su jefe, no hubieran llegado a ningún lado. Algunos, en especial aquellos que lo abandonaron, lo saben por experiencia propia.
En el sector opositor sucede algo parecido, pero sus causas son distintas. Porque si en el oficialismo no se preparó un liderazgo real de sucesión una vez muerto su caudillo, en el bando contrario el descoyuntamiento de los partidos -a partir de 1998- fue la causa fundamental de la orfandad de líderes que hoy exhibe, casi sin excepciones. Sus dirigentes, en formación o cerca de su hora estelar, fueron frenados por la larga permanencia de algunos líderes históricos de ambos partidos y, luego, por la gran estafa que ha terminado siendo la mal llamada revolución bolivariana.
Unida a tal circunstancia, una sistemática labor de satanización de los gobiernos de aquellas organizaciones partidistas desmoralizó a muchos de sus dirigentes más jóvenes. Y, en paralelo, un intento de ruptura con todos ellos movió oportunistamente a otro grupo de dirigentes a fundar nuevos partidos, pero haciendo suyo el discurso chavista de desligarse del pasado. Así, en la práctica, al avergonzarse del mismo, terminaron por darle la razón al régimen sobre los supuestos males de la presunta Cuarta República o del Puntofijismo, para apelar a otra falsa denominación.
Esa actitud, de unos y de otros, configuró en cierto modo una cobardía: la de no reivindicar el rol histórico desempeñado por AD y Copei durante la República Civil entre 1959 y 1998. Esta experiencia de gobiernos democráticos, juzgada hoy, tuvo más aciertos que errores. Y, por una de esas ironías de la historia, ha terminado reivindicándola el monumental fracaso del régimen chavista, y no quienes debieron hacerlo por derecho propio. Por supuesto que tal hecho no implica  plantear un regreso al pasado, visto que ello es imposible por las propias leyes dialécticas de la Historia.
La crisis de liderazgo en la alternativa democrática la pone de bulto la existencia de varias posturas tácticas, abanderadas por sus dirigentes nacionales más prominentes. Pareciera, al respecto, que “los árboles no los dejan ver el bosque”, mientras, aguas abajo, la mediocridad de otros los aferra a sus parcelitas de poder. Lo peor es que no faltan algunos que se sobredimensionan a sí mismos y han terminado creyendo que fueron elegidos sólo por sus méritos, y no merced a un esfuerzo unitario de todas las fuerzas de la oposición.
Sólo una autocrítica sincera, leal y honesta, que corrija y rectifique todo lo que sea necesario, puede superar con éxito la crisis de liderazgo que hoy paraliza a la opción opositora. Y esa tarea es tan necesaria como urgente.
  @gehardcartay
LA PRENSA de BARINAS - Martes, q9 de agosto 2014.