domingo, 10 de agosto de 2014

EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA PROMESAS Y REALIDADES (III) (1992-1996)




EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA
PROMESAS Y REALIDADES (III)
(1992-1996)

LUCHAMOS POR MEJORAR LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN EN BARINAS

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL GOBERNADOR DEL ESTADO BARINAS,
GEHARD CARTAY RAMIREZ,
EN EL ACTO DE CELEBRACION DEL DIA DEL
EDUCADOR


 (Barinas, 15 de enero de 1994)

Apreciados educadores barineses:
Cada año, por este día y mes, en Venezuela es una tradición celebrar el Día del Educador con el reconocimiento a los méritos profesionales de quienes, día a día, moldean, en una tarea difícil de abordaje, el conocimiento, las habilidades, destrezas y características personales de los hombres de esta patria.
Se escoge este día como recuerdo del nacimiento de la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria, en 1932, y surge a la vez con el ideal no sólo de defender los intereses de los docentes, sino el de la búsqueda del mejoramiento de la Escuela y de manera especial el de la protección del niño.
Quiero construir mi mensaje para todos ustedes a partir de ese hermoso objetivo, hoy vigente y más comprometedor que ayer, pues así lo indican todos los resultados de los diagnósticos y que diera pie para que en el Informe del Banco Mundial del pasado año quedara plasmado que “nuestra educación está entre las más caras y malas del mundo. En una prueba internacional de lectura en 32 países, los venezolanos de 9 años se ubicaron en el último lugar, y los de 13 años solo superaron a tres países: Nigeria, Zimbabwe y Botsuana. Menos de la mitad de los niños terminan la escuela primaria y sólo 1 de cada 4, la secundaria”.
Con nuestros educadores, con estos educadores barineses, con ustedes, necesitamos asumir el cambio de una educación que margina y que se centra en el fracaso, a una educación que promueva la dignificación de la persona humana y construya el éxito.
Para ello, una de las tareas inmediatas a abordar es la Descentralización Educativa, pues con su concreción buscamos una mejor y más democrática educación, a partir de la concepción de que ella es una política de reorganización institucional que tiene por objetivo resolver los problemas de la calidad, producto, entre otras causas, de la masificación educativa y del clientelismo político que la ha degenerado en su noble misión.
En la búsqueda de una utilización óptima de los recursos humanos y materiales nos hemos empeñado en asumir el reto de la Descentralización Educativa, prioridad para mi gestión, por cuanto no podemos seguir conviviendo con los problemas que originan dos entes rectores del hecho educativo, situación que ha generado la duplicación de acciones y situaciones conflictivas, producto de rivalidades de competencias.
Sabemos que el proceso de descentralización es complejo y necesita de tiempo, así como de aunar esfuerzos y voluntades. Por ello, simultáneamente al trabajo emprendido en esta materia, estamos presentando un proyecto de transición en donde se sumen esfuerzos, recursos y servicios, tanto de la Zona Educativa como de la Dirección de Educación. Así, el Proyecto contempla que desde ahora exista una sola oficina que dirija la docencia en el Estado y que abarque la Educación del Ámbito Nacional, Estatal y Municipal, en aquellos casos donde ella existiese. Y de igual manera, una sola sección para cada uno de los siguientes niveles y modalidades: preescolar, educación básica y de adultos, además de las oficinas de comunidades educativas y de recursos para el aprendizaje, en los cuales existe -en esta entidad- una evidente duplicidad de recursos, esfuerzos y servicios como lo indiqué anteriormente.
Se intenta igualmente con la Descentralización Educativa impulsar y dinamizar las iniciativas de las comunidades; así, en el Proyecto Educativo que presenté en mi Programa de Gobierno para Barinas, se contempla -entre otra metas- la cohesión de las comunidades, cuyo propósito es la dignificación del barinés, y su objetivo fundamental la propulsión de la Escuela como centro de acción.
En este orden de ideas hemos realizado un esfuerzo de previsión presupuestaria para el nombramiento de 15 profesionales de la docencia que, aún cuando llevan la designación de “Supervisores”, la función primordial de estos docentes será la de revitalizar el papel de la Escuela en la Comunidad, con ellos al frente como Promotores que participen activamente en la ejecución de Proyectos para su desarrollo, incluyendo la canalización de los problemas que ella confronta.
En síntesis, buscamos incorporar en la gestión educativa a las comunidades, de tal manera que hagan de la Escuela la protagonista de las soluciones de los problemas de la Comunidad.  
Con la clarificación de las tareas a realizar por los Supervisores de la Dirección de Educación como Promotores de Proyectos para la cohesión de las Comunidades, nos estaríamos, por ahora, poniendo a derecho con la Ley Orgánica de Educación, que otorga al Ministerio de Educación la facultad de ejercer la supervisión en todas las instituciones educativas, ya sean éstas públicas o privadas.
Junto a estos propósitos se desarrollarán los proyectos de dotación educativa, descentralización administrativa y curricular, perfeccionamiento del proceso de planificación, desarrollo de la investigación y apoyo bibliográfico y no bibliográfico a los programas formales y no formales.
Como se observa, la atención prioritaria estará dirigida a la Escuela como centro dinamizador de la Comunidad, con énfasis en cada uno de sus elementos: niño, docente, proceso, infraestructura y dotación. Debe destacarse que todos los diagnósticos señalan la falta de formación profesional y perfeccionamiento docente que se refleja en la baja calidad profesional del docente, lo que se constituye en uno de los factores que más influye en el deterioro de la educación. Un ejemplo dramático al respecto lo constituye el elevado número de docentes no graduados al servicio del estado que asciende a la cantidad de 1.710, equivalente al 70%, a lo que se agrega la escasa capacidad gerencial y técnica de un número significativo de supervisores, directores y profesionales de la docencia en otras posiciones de comando.
Tal situación se constituye también en una seria limitante para el avance de la Descentralización Educativa, por cuanto asimismo los diagnósticos indican que una importante cantidad de ellos no reúne las credenciales académicas que la norma exige para el desempeño de dichas funciones y que están establecidas, entre otros, en el Reglamento para el Ejercicio de la Profesión Docente.
En este sentido, la asunción del compromiso lo hemos comenzado con mucha pasión, dando los pasos que hemos creído necesarios para la superación de la crisis educativa de Barinas.
Así, se reorientó y se repotenció la misión de la Comisión para la Reforma del Estado Barinas (COPREBA), y dentro de ella se creó la Sub-comisión para la Descentralización en el Área Educativa, que comenzó su trabajo con el diagnóstico de capacidades de gestión de programas educativos para Barinas, en el marco del Convenio Ministerio de Educación-Banco Interamericano de Desarrollo, en los Componentes de: Infraestructura y Dotación, Desarrollo de Materiales de Instrucción, Desarrollo de los Recursos Humanos y Modernización del Ente Rector de la Educación para el Estado. Junto a ello, igualmente, hemos solicitado, ante el Ministerio de Relaciones Interiores la Descentralización del Servicio Educativo.
Por otra parte, se nombró el Consejo Regional de Educación conformado por personas de acreditada solvencia profesional en el campo educativo y que se constituyen en mis asesores en esta materia.
Destaco entre las tareas emprendidas la creación del Centro de Investigaciones Educativas del Estado, con sede en la Biblioteca Pública Estadal “Luis Fadul Hernández”, con la finalidad de que dicho Centro contribuya con el docente en la búsqueda de la calidad de la educación al apoyar su docencia en la investigación, y así lograr que el Aula y la Escuela se conviertan en centros de investigaciones educativas.
También dentro de este marco de ideas se firmó el Convenio para el apoyo al Centro de Investigaciones Educativas del Estado Barinas entre el Ejecutivo Regional, UNELLEZ, la Red de Bibliotecas Públicas del Estado Barinas, la Comisión para la Reforma del Estado Barinas (COPREBA) y la Comisión Estadal de Lectura.
Es importante, así mismo, señalar que nuestros esfuerzos han ido más allá de la atención técnico-académica: nos hemos preocupado por la estabilidad económica del personal docente firmando en el último trimestre del año 1993 el IV Contrato Colectivo o Primera Convención Colectiva de Trabajo, con un monto global que asciende a más de 1.300 millones de bolívares para beneficiar sustancialmente a 3.000 educadores.

Apreciados educadores:
En apenas siete meses, y conforme a nuestra promesa electoral, hemos dedicado especial atención y tomado medidas muy concretas para hacer posible una educación de mejor calidad en beneficio de los niños y jóvenes barineses.
Se trata de soluciones analizadas y bien pensadas, lejos de la improvisación que durante tanto tiempo afectó negativamente el proceso educativo regional, con los peores resultados que era previsible esperar, y que hoy tratamos de revertir, conforme es nuestro más firme propósito como gobernantes.
En este objetivo nada nos va a detener y el Gobierno Regional que dirijo confía en sus docentes como sinceros aliados en el logro de tal propósito. Sea propicio este día para que reafirmemos nuestro compromiso por una mejor educación para Barinas.
Nuestros niños de hoy, hombres y mujeres del mañana, sabrán agradecérnoslo.
Muchas gracias.
 

jueves, 7 de agosto de 2014

EL IMPERIO DE LA MEDIOCRIDAD



EL IMPERIO DE LA MEDIOCRIDAD

Gehard Cartay Ramírez

Duele decirlo, pero en Venezuela estamos sometidos al imperio de la mediocridad.

La colosal crisis que sufrimos los venezolanos en estos momentos es hija directa de la mediocridad que gobierna al país desde hace tiempo. Ya este difícil brete se asomaba, por cierto, desde 1974, pero nunca en las monumentales proporciones que fue tomando a partir de 1999, y que hoy nos tienen cayendo por el precipicio de una segura catástrofe económica, social y seguramente política, a vuelta de poco tiempo.

Porque la mediocridad es la característica fundamental de aquellos que son superados por las dificultades, a pesar de que estén en posiciones desde las cuales pueden dominarlas. Pero les falta la capacidad, la aptitud, la honestidad y el coraje necesarios para enfrentar y derrotar esas adversidades.

Son sujetos cuya medianía escandaliza, gente limitada por su incapacidad para emprender objetivos trascendentes, seres de vuelo gallináceo, sin alas para remontarse por sobre sus propias limitaciones y volar más alto en procura de objetivos superiores. Estos pequeños seres -como decía el escritor Salvador Garmendia- son los que hoy mandan en este país, y no faltan quienes desde el campo contrario se les parecen terriblemente.

Si los padres civiles de la Patria hubiesen sido un atajo de mediocres, y no esa generación de brillantes pensadores y hombres de acción encabezados por el barinés Juan Antonio Rodríguez Domínguez, no hubiera sido posible la Declaración de la Independencia en 1811. Si los valientes guerreros al mando de Simón Bolívar hubiesen sido un atajo de mediocres, no habrían podido derrotar al bando realista y consolidar la independencia en 1821.

Porque, definitivamente, toda empresa de grandeza está reñida con la mediocridad. Los mediocres están impedidos de acometer las mejores empresas. Son consumidos por su incapacidad, su falta de miras elevadas y su ausencia de principios éticos.

Esta es la desgracia que hoy presenciamos en Venezuela. La mediocridad se ha expandido por todas partes. Hay mediocridad fundamentalmente en el régimen, pero por desgracia también en ciertos sectores de la oposición.

La mediocridad de la cúpula podrida del régimen que sufrimos hoy los venezolanos es la más dañina, por razones obvias. Quienes llegaron al poder en 1998 sólo tenían un objetivo absurdo: permanecer en él por tiempo indefinido. Lo demás no les ha importado. Y esa concepción mediocre del poder, considerado como un fin en sí mismo y no como un instrumento al servicio de los demás, es lo que ha guiado su catastrófica gestión desde hace ya 15 largos años.

Esa es la razón por la que han perdido una oportunidad histórica brillante, como ninguna otra antes. Consiguieron un país en plenitud de posibilidades, con los precios petroleros más altos de su historia y una economía que, a pesar de sus problemas, era la base de apoyo para una empresa real de progreso y bienestar.

Luego de tres lustros, el balance es lamentable y penoso. Venezuela está sencillamente peor que antes en todo sentido. Todos los problemas que el chavismo consiguió en 1999 se han agravado. Y, por si fuera poco, hay nuevos problemas, mucho más serios que los anteriores. Han dilapidado 950 mil millones de dólares y ahora hipotecan a Venezuela al imperialismo chino para buscar más dinero. No pagaron la deuda que consiguieron, sino que la multiplicaron escandalosamente. Sólo han traído pobreza, desempleo, alto costo de la vida, muerte y desolación, en medio de un discurso demagógico que sólo esconde su desmedida ambición por el poder y la riqueza.

Por desgracia, en la oposición también permea la mediocridad. Porque hay quienes se apegan a sus pequeñas parcelas de poder, sin darse cuenta de que la lucha va más allá de sus apetencias. Hay otros que no parecen haberse dado cuenta de la dramática crisis que atravesamos, y sólo piensan en las próximas elecciones y en sus aspiraciones personales, que pueden ser legítimas, pero nunca más importantes que sacar a los venezolanos de esta pesadilla que vivimos.

Hay que dejar la mediocridad atrás y luchar por Venezuela como un todo. Hay que entender la verdadera dimensión del cambio que requerimos. Hay que empinarse por encima del inmediatismo y del individualismo si aspiramos a obtener la victoria en esta lucha, que no es simplemente ganar una elección, sino la independencia, la libertad y el progreso de Venezuela, hoy en peligro de perderse.
@gehardcartay
LA PRENSA de Barinas - Martes, 05 de agosto de 2014.

domingo, 3 de agosto de 2014

EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA (II) PROMESAS Y REALIDADES (1993-1996)



EL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN BARINESA
PROMESAS Y REALIDADES (II)
(1992-1996)


LA DESCENTRALIZACIÓN EDUCATIVA, UNA NECESIDAD EN ESTOS TIEMPOS


DISCURSO PRONUNCIADO POR EL GOBERNADOR DEL ESTADO BARINAS, GEHARD CARTAY RAMIREZ,
 EN EL ACTO DE CONDECORACION DE DISTINGUIDOS DOCENTES CON LA ORDEN “27 DE JUNI0” Y “JUAN ANTONIO RODRÍGUEZ DOMÍNGUEZ”

(Barinas, 27 de junio de 1993)

Apreciados docentes barineses:
Me complace en sumo grado acudir, por primera vez como Gobernador del Estado Barinas, a este solemne acto en el que serán condecorados distinguidos docentes con las Órdenes “27 de Junio” y “Juan Antonio Rodríguez Domínguez”.
Por cierto que ya el pasado 17 de junio tuve la ocasión de participar en otro acto de gran significación, como lo fue la toma de posesión de las nuevas autoridades de la Universidad Nacional de los Llanos Occidentales “Ezequiel Zamora” (UNELLEZ), elegidas por primera vez de manera democrática y autónoma.
Me valgo hoy de esta extraordinaria ocasión para compartir con Ustedes algunas reflexiones que se traducen en la razón de mis aspiraciones, esperanzas y desvelos como Gobernador de Barinas: La educación barinesa, pues un gobierno que se considere verdaderamente democrático debe ofrecerle todo el apoyo posible al proceso educativo como instrumento liberador. Por ello, a decir de Don Andrés Bello:

“En los gobiernos populares, más que en otros, la extensión de
los derechos políticos está íntimamente unida a la difusión de
la enseñanza preparatoria indispensable”.

Decimos, igualmente, con Jesús Manuel Núñez Ponte:

“Los gobiernos están obligados a distribuir a los pueblos el pan de la enseñanza y de la educación; y los pueblos obligados asimismo a dejarse instruir y educar”

Creo que mejor momento no se me pudiese haber presentado; tiempo de celebraciones en donde tanto el Gobierno Nacional como el Gobierno Regional estimulan a sus docentes con los reconocimientos “Orden 27 de Junio” y “Juan Antonio Rodríguez Domínguez”, respectivamente.
Con ellos también se honra, en primer lugar, la fecha memorable de la publicación del documento que en 1870, hace 123 años, decretó la instrucción Gratuita y Obligatoria en el país bajo el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, y que fuese refrendado por el Ministro de Fomento, Dr. Martín José Sanabria. El Decreto contemplaba que quienes tuviesen a su cargo personas entre los siete y veintiún años debían enseñarles lectura, escritura, gramática, moral, aritmética, sistema métrico y la Constitución.
En segundo lugar, al Licenciado en Derecho Civil Juan Antonio Rodríguez Domínguez, barinés nacido en Nutrias, quien tomó parte activa en los movimientos del 19 de Abril de 1810 y del 5 de Julio de 1811. Este ilustre barinés fue, a decir de Virgilio Tosta, “de los más entusiastas por la Declaratoria de la Independencia Nacional, y tocándole también la más alta, de ser él, el que en presencia de tan célebre Congreso y del pueblo de Caracas allí congregado en sus barras, proclamara a la faz del mundo la Independencia absoluta de Venezuela, firmando el Acta de aquel solemne día”.
También digo que es el mejor momento para la reflexión porque “Abajo/ el pueblo anhela latitudes lejanas/ y ha honda plaza igualadora de almas/ se abre como la muerte, como el sueño/”, en palabras del poeta mexicano Octavio Paz.
Y es que este auditórium iguala a los educadores. Aquí no hay linderos entre estadales y nacionales, entre los de preescolar, básica, media diversificada y educación superior. Aquí somos uno, gobierno local y sus educadores, que entendemos que la Democracia, como sistema de gobierno y como forma de vida, en Venezuela ha tenido aciertos y errores.
Entre los aciertos destaca el hecho de que todos los ciudadanos tengan la posibilidad de acceder al Sistema Educativo, tal y como lo consagra la Constitución Nacional, como un derecho que tienen los niños a su alfabetización, de asomarse al mundo de la cultura; como una prerrogativa que tienen los jóvenes de prepararse para contribuir al desarrollo del país, al incorporarse a sus actividades productivas, económicas y sociales; la exención que tenemos todos los venezolanos a una más y mejor educación, a seguir aprendiendo durante toda nuestra existencia, a lograr un ascenso en el nivel y calidad de vida.
Los años de vigencia democrática han señalado un favorable crecimiento de la cobertura de la educación. Así, aproximadamente, entre 1960 y 1990 en Venezuela ha habido un incremento acelerado en ella, que se traduce en cifras que alcanzan los 5.000.000 alumnos que asisten a 17.500 planteles, atendidos por 500.000 docentes. Esos guarismos son indicadores del bien ganado epíteto de “monstruo de mil cabezas”  para el Ministerio de Educación, organismo que gerencia la educación venezolana y que ha colapsado debido a los números que acabo de citar.
La administración del Sistema Educativo Venezolano se caracteriza por ser ineficiente, poco moderna y efectiva. El Plan Decenal de Educación (1992) refiere algunos problemas relacionados con la organización y desarrollo de dicho sistema. Destaca “el crecimiento y cambio acelerado del sistema educativo, sin que se hayan “internalizado” suficientemente los alcances de esos cambios por parte de la mayoría de quienes trabajan en organizaciones educativas y por la sociedad como un todo. Escasa calidad en la formación de algunos docentes y bajos resultados de su gestión, profesional. Demanda educativa en continuo ascenso. Disminución de recursos financieros, en términos reales. Escasa adecuación del producto del Sistema Educativo, desde el punto de vista de las entidades productoras de bienes para el mercado. Falta de adecuación del Sistema Educativo a las contingencias y complejidad de hoy”.
Vale la pena hacer un alto para referirnos a la problemática que confronta la educación básica, traducida en un elevado índice de deserción y repitencia y una baja tasa de rendimiento. Debe observarse que entre 1980-1985 este nivel, de primero a sexto grado, excluyó del sistema al 42% de los niños y, al decir de Nacarid Rodríguez (1989), las actividades que se realizan fundamentalmente en el aula de clase son: oír explicaciones, copiar de la pizarra o del libro, tomar dictado y sacar cuentas, actividades éstas que están muy lejos de los principios fundamentales de ese nivel educativo.
Frente a estos hechos, no extraños al Estado Barinas, en mi Programa de Gobierno oferté, como línea central de mi gestión gubernamental, un gobierno que dignifique a la persona humana”, en donde la educación va a jugar un papel fundamental.
En mi Programa de Gobierno, en materia educativa, dedico especial referencia a la Descentralización de la Educación, en la creencia de que este proceso es una estrategia política, un proyecto factible, para solventar problemas educativos. De su lectura y exposición se infiere que con ello se busca asumir las recomendaciones de organismos internacionales como las Naciones Unidas (1982), el Banco Mundial (1983) y la Organización de Estados Americanos (1987) en esta materia.
Se deduce, igualmente, un planteamiento ecléctico en cuanto a las racionalidades que conducen a esta propuesta. Se necesita abordar la administración educativa con criterio de eficiencia en cuanto a la toma de decisiones; que ésta posea autonomía, asumida por las regiones, en cuanto a poder y recursos, para resolver conflictos, con lo que se busca una democracia participativa. Por otra parte, se aspira una descentralización que faculte a nuestro Estado en el ejercicio de un poder de decisión real fundamentalmente en el manejo financiero, la elaboración del curriculum local y la administración y gestión educacional.
La descentralización contribuirá a mejorar la eficiencia y modernizar la administración del sistema educativo, la gestión administrativa que generará una mayor participación y profundizar los grandes niveles de la educación. Los recursos disponibles serán utilizados más eficientemente en un sistema descentralizado y la efectividad del Sistema será aumentada con un currículo uniforme y descentralizado.
Estoy claro en que, al principio, la descentralización de la educación tendrá costos, especialmente en la formación del personal y equipamiento e infraestructura. Esto es un reto y lo vamos a asumir, para de esta forma colocar a la gestión educativa más cerca de los usuarios, es decir, acercar la Escuela a la Comunidad. Estos usuarios podrán supervisar la tarea educativa y la Escuela deberá oír y ajustarse permanentemente a los reclamos de la localidad. Así, la educación entonces será más auténtica, eficiente, participativa y democrática.
La descentralización se hará progresivamente, por niveles educativos y por áreas; para ello debemos superar el clientelismo político que ha permitido saturar la nómina con personal no calificado, sin matrícula y sin aulas. Con la descentralización del curriculum se respetará a la educación igualitaria, pero permitirá a nuestros niños el aprendizaje de la Historia, la Geografía y la Literatura Regional.
Vamos a mejorar la calidad de la educación elevando los niveles de excelencia tanto cognoscitivos como pedagógicos y andragógicos del personal docente, facilitando y apoyando su formación, actualización, mejoramiento y reciclaje, propiciando el desarrollo de la investigación educativa como eje de cualquier proyecto de desarrollo y transformación educativa y promoviendo
Como una forma de viabilizar este Proyecto Educativo para el Estado Barinas, hemos concebido el Consejo Regional de Educación y la Comisión para la Reforma Educativa de Barinas, ambos entes abordados desde una visión pluralista y heterogénea en cuanto a las áreas del conocimiento y fundamentalmente técnica.
A la par de esta tarea, estamos recibiendo las propuestas que los gremios han ofertado para la discusión del IV Contrato Colectivo, discusión que siempre estará signada por nuestro compromiso con la dignificación de los barineses, y en este caso concreto, con la dignificación del docente regional.

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Hace escasos 24 días asumí la Gobernación del Estado Barinas por mandato de nuestro pueblo. Hace menos de siete meses presenté a los barineses las bases de mi Programa de Gobierno para el Sector Educativo, bajo la premisa de mejorar en todo sentido su calidad y eficacia a nivel regional.
Hoy, en este solemne acto, quiero reiterar los compromisos adquiridos entonces, a pesar de las gravísimas dificultades que hemos encontrado en el sector al tomar posesión del gobierno; a pesar de la incomprensión de ciertos sectores politiqueros en el ámbito sindical y a pesar de la perversa carga de clientelismo político que atiborra las nóminas de la Dirección de Educación del gobierno regional, perversión que -por cierto- llegó a extremos tales como la existencia de “maestros” que acaso si sabían leer y escribir o de aquellos que nunca cumplieron con su obligación de enseñar en las aulas de sus escuelas, dedicados a otras actividades que nada tiene que ver con su responsabilidad.
No será fácil superar estos escollos. Por lo general, las ideas transformadoras encuentran siempre una fuerte resistencia en sectores interesados en que nada cambie. Sé muy bien, por tanto, que en la medida en que pisemos los callos e intereses de esos sectores, automáticamente cerrarán filas para impedir los cambios sustanciales que queremos adelantar en materia educativa y también en otros ámbitos. Son tantos años de indolencia, de corrupción y de mediocridad, que las mafias creadas a su amparo no cejarán en defender sus privilegios y vicios con todos los recursos políticos, económicos y gremiales a su alcance.
Ninguno de estos obstáculos, a pesar de su gravedad, nos va apartar del compromiso que tenemos con el sector educativo, aunque no puedo dejar de insistir en que quienes los instrumentan tienen detrás de sí el apoyo de sectores refractarios al cambio, que privilegian sus intereses políticos y partidistas por encima de los intereses de educandos y educadores.
Sabemos, sin embargo, que la razón está de nuestra parte.  Contamos con ustedes para esta formidable empresa de darles una mejor educación a los niños y jóvenes barineses que tanto la necesitan. (Aplausos)