viernes, 8 de noviembre de 2013


GOBIERNO DE PRIORIDADES
DISCURSO DEL GOBERNADOR DEL ESTADO BARINAS,
 GEHARD CARTAY RAMÍREZ,
  ANTE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA EL DÍA 16 DE NOVIEMBRE DE 1993, AL PRESENTAR EL PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTO DEL AÑO FISCAL 1994.

(Barinas, 16 de noviembre de 1993)

Ciudadanos Diputados:

Asisto por propia voluntad ante esta Asamblea Legislativa y el pueblo de Barinas en la oportunidad de hacer formal entrega del Proyecto de Ley de Presupuesto para el año 1994, por una parte, y, por la otra,  para informar los alcances del reciente viaje que hiciera -en compañía de otros gobernadores venezolanos- el Estado de Maryland y a la ciudad de Washington, en los Estados Unidos, invitado por el Fondo de Inversión Social de Venezuela (Fonvis) y las autoridades norteamericanas.
En cuanto al primer aspecto, debo señalar a los señores parlamentarios regionales mi optimismo por la orientación que le hemos dado al Proyecto de Ley de Presupuesto que presento ante ustedes. Se trata, en efecto, de un instrumento donde la prioridad fundamental la tienen las obras de inversión, las cuales son esenciales en toda estrategia de desarrollo y progreso económico y social.
Prometí al pueblo de Barinas hacer un gobierno de prioridades, y la mejor demostración de ese propósito es justamente este Proyecto de Presupuesto para el Año Fiscal 1994. Puedo decir con orgullo que la distribución del mismo obedece al deseo de dar cumplimiento a las necesidades más sentidas de la población barinesa, en especial, las referidas a la salud, vialidad agrícola, educación, servicios públicos, y  seguridad. Así mismo, hemos decidido reducir sensiblemente los gastos burocráticos, incrementando, en cambio, la inversión en obras públicas y en los programas sociales, cultura, deportes, atención al niño, al anciano y a la madre. Igualmente hemos aumentado notablemente la inversión en educación, seguridad y defensa y el aporte a los Municipios.
Quisiera destacar, fundamentalmente, que en términos porcentuales hemos reducido los gastos corrientes a un 6,5 por ciento. La inversión en obras públicas, en cambio, aumenta en un 30.77 % y las inversiones en salud y programas sociales se incrementaron en un 14.33 %. En educación vamos a invertir el 21.3 % del presupuesto regional y el aporte a los Municipios se elevará en 1994 en un 13.69 % y la inversión en seguridad y defensa subirá en un 10.62 %.
Se trata, en definitiva, de un esfuerzo dirigido a cambiar radicalmente la manera como se venía ejecutando el presupuesto regional, dándosele injustamente mayor prioridad a los gastos burocráticos y no a las obras de inversión, las cuales, a mi modo de ver, son fundamentales para contribuir a reactivar nuestra deprimida economía y así abrir cauces al desarrollo y la creación de nuevas oportunidades de trabajo.
Este año de 1994 iniciaremos, tal como lo contempla el Proyecto de Ley de Presupuesto, importantes obras públicas en materia de vialidad agrícola, así como en acueductos, drenajes, defensa de poblaciones, cloacas, electrificación, deporte y cultura, salud y educación, con una inversión de 1.328 millones de bolívares, lo cual sienta un precedente jamás establecido.
Igualmente, a partir de enero de 1994, entrará en funcionamiento la Dirección de Desarrollo Agropecuario del Gobierno Regional, otra sentida promesa electoral que le hice al sector agropecuario, con el propósito de que cuenten con un despacho que se ocupe exclusivamente de la construcción y el mantenimiento de la vialidad rural, así como también de la construcción de la infraestructura necesaria en el campo, con lo cual, por otra parte, desconcentraremos la actual Dirección de Obras Públicas. Con recursos propios de la Gobernación construiremos este año próximo más de 1200 viviendas, a un costo de 300 millones de bolívares, de modo que podamos atender la creciente demanda de los sin techo.
En 1994 adquiriremos también nuevas patrullas y equipos para la Policía del estado y renovaremos el parque de maquinarias de la Gobernación para atender las necesidades de mantenimiento y mejoramiento de la vialidad urbana y rural. Este próximo año, de acuerdo con lo establecido en el proyecto de Presupuesto, crearemos los Comandos Rurales, en mutuo acuerdo con la Guardia Nacional, con una inversión inicial de 20 millones de bolívares, a objeto de garantizar la seguridad y el respeto a las leyes en el medio agropecuario. Esta ha sido una exigencia  permanente de nuestros hombres del campo que ahora convertiremos en una indiscutible realidad.
También iniciaremos el Plan Regional de Programas Sociales de atención a los sectores menos favorecidos, establecido en mi Programa de Gobierno, por un monto de 964 millones de bolívares. Crearemos la Fundación de la Salud del Estado Barinas (Funsalud) y con ella la red de Atención Inmediata, a través de un servicio gratuito de ambulancias para atender emergencias de salud en cualquier sitio de la región barinesa. Dentro de este programa, el próximo año adquiriremos tres (3) nuevas Clínicas Móviles Populares que, sumadas a la primera que acabo de inaugurar el pasado sábado, nos permitirán atender en barrios, localidades y caseríos a miles de compatriotas que no disponen de recursos propios para obtener tratamientos médicos y odontológicos. Crearemos también la Fundación del Transporte del Estado Barinas (Fundatransporte) y, a través de ella, estableceremos la Ruta Estudiantil y Popular, a los fines de prestar servicios de transporte a muchos barineses que no cuentan actualmente con esa posibilidad. Igualmente, en 1994, vamos a continuar con el Programa de Farmacias Populares, a través de la fundación respectiva (Fundafarm), creada también por mi gobierno, la primera de las cuales inauguramos el pasado viernes en el Hospital Central “Luis Razzeti” de la ciudad de Barinas, y con las cuales pondremos medicinas a bajos precios al alcance de los pobres.
1994 también será el año de la entrada en funcionamiento del Plan Regional de Programas de Economía Popular que le ofrecí al pueblo barinés en la campaña electoral. Dentro de este objetivo estratégico de la mayor importancia anuncio varias decisiones al respecto. Comienzo por informar que hemos destinado un aporte sustancial para el arranque del Fondo de Financiamiento Agropecuario (Fonfiagro), una de mis más sentidas promesas electorales, cuyo Proyecto de Ley remitimos a esta Honorable Asamblea Legislativa y cuya aprobación esperamos se produzca en el más breve tiempo posible, a fin de poner en funcionamiento un valioso instrumento de financiamiento a nuestros pequeños y medianos productores del campo barinés. En 1994 también crearemos el Fondo de Crédito para Artesanía, Pequeña y la Mediana Industria del Estado Barinas (Foncreba), a la cual le asignamos en este Proyecto de Presupuesto un significativo aporte para el inicio de sus actividades. De esta manera también cumplimos con una sentida aspiración de nuestros pequeños y medianos industriales barineses, a quienes se les ha negado por mucho tiempo desde el gobierno regional las posibilidades de acceder a créditos con bajos intereses y facilidades de pago. Mediante esta amplia política crediticia que, desde ahora, adelantará la Gobernación del estado los beneficiarios podrán ampliar sus empresas y, de esta manera, contribuir con el desarrollo regional y la necesaria incorporación de mano de obra en sus factorías, con lo cual nos ayudarán a combatir el terrible fenómeno del desempleo que azota a Barinas en estos últimos años.
Creo oportuno resaltar la firma del IV Contrato Colectivo con los trabajadores de la enseñanza, mediante el cual se concretan sentidas reivindicaciones y aspiraciones del Magisterio Barinés. Puedo decir, categóricamente, que ha sido -hasta ahora- el mejor contrato colectivo logrado por los educadores regionales, como ellos mismos lo han reconocido. 
También debo señalar otro logro fundamental: con cargo al Presupuesto de 1994 aumentaremos las pensiones de los trabajadores jubilados por la Gobernación, en un acto de justicia criminalmente demorado durante mucho tiempo. Ahora les cumplimos, porque este sí será un gobierno que se ocupará de la gente a todos los niveles.
Debo resaltar igualmente un hecho fundamental: este Proyecto de Presupuesto es el producto de una amplia consulta que abarcó a los alcaldes y concejales, comunidades organizadas y, fundamentalmente, a través del Programa de Audiencias Populares que puse en marcha tan pronto tomé posesión de la Gobernación, cumplido ya exitosamente en todos los Municipios del estado y en la ciudad de Barinas. Tal esfuerzo de participación iniciado por mi gobierno ha servido y servirá en el futuro -porque ha sido institucionalizado ya como programa permanente de participación popular- para escuchar y atender, directamente y sin intermediarios, los planteamientos y solicitudes de la colectividad barinesa, a los fines de incluirlas aquellas verdaderamente prioritarias, como en efecto se ha hecho, en el Proyecto de Presupuesto para el Año Fiscal de 1994 que ahora entrego a la consideración de la cámara legislativa regional.
En cuanto al viaje a los Estados Unidos, me complace informar a los Honorables Diputados que regreso del mismo con buenas noticias. Se trató de una gira provechosa como lo pueden corroborar los señores gobernadores de Miranda, Nueva Esparta, Anzoátegui y Amazonas, con quienes participé en la programación cumplida al efecto. Podría resumir la información sobre sus resultados señalando que el Gobierno del Estado de Maryland mostró especial interés en importar productos venezolanos, especialmente, frutas tropicales y madera. Debo agregar que en la ciudad de Baltimore, la más importante de Maryland, funciona uno de los principales puertos de Norte América y es interés estratégico de ellos convertirlo en desembarcadero de buena parte de las importaciones provenientes de las islas del Caribe y de los países de Sur América.
De acuerdo a lo conversado, el Estado Barinas podría exportar parte de las frutas tropicales y las riquezas madereras que a ellos les interesa. A tal efecto, les anuncio que una Delegación Comercial del Estado de Maryland podría venir al país en los primeros meses del próximo año, visita que, desde luego, está sujeta a confirmación por parte de ellos, a los fines de concretar acuerdos y convenios. En este sentido, no se descartará –además- la posibilidad de que también importen otros rubros, sobre la base de la reglamentación de carácter sanitario, lo cual se estudiará en esa oportunidad.
Por mi parte, aprovecho la ocasión para informarles oficialmente que el próximo martes 23 de noviembre realizaremos en Barinas el Primer Seminario de Promoción de Exportaciones, auspiciado por el Gobierno que dirijo, el Programa Orinoco-Apure (Proa) y el Instituto de Comercio exterior de Venezuela. En este evento se discutirán importantes aportes relativos a la posibilidad de exportación de nuestros recursos agropecuarios, así como las técnicas y normas de exportación, para ponerlas al alcance de quienes se muestren interesados en exportar, de acuerdo con los convenios que se concretaremos al respecto. Esta será una buena oportunidad para precisar los alcances y posibilidades que se abren en cuanto a lo conversado con el gobierno de Maryland en su interés por comprar algunos de nuestros productos.
Buena parte de nuestra visita tuvo como propósito central conocer el funcionamiento del gobierno de aquel estado norteamericano en áreas tales como el manejo de autopistas, puertos y aeropuertos. Igualmente se recibió información sobre el presupuesto estadal, su funcionamiento y administración, así como sobre la organización, servicio y financiamiento del Departamento de Vivienda. También pudimos conocer la amplia gama de programas de asistencia a las comunidades, tales como los servicios de empleo y seguro de desempleo, programas médicos-asistenciales y de ayuda a niños, ancianos y madres. Este intercambio de experiencias puede ser realmente positivo en la medida en que, salvando las diferencias de tiempo, lugar y recursos, las podamos asimilar a nuestra propia realidad regional. Estoy seguro que algunas de esas ideas, adaptándolas a nuestras circunstancias, podrán ser beneficiosas para todos.
En la ciudad de Washington nos reunimos con las autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), encabezadas por su presidente, doctor Enrique Iglesias. El BID ha abierto a la República de Venezuela una línea de crédito por 300 millones de dólares, cuya ejecución corresponde al Fondo de Inversión Social de Venezuela (Fonvis) para financiar programas de construcción de drenajes, consolidación de barrios, electrificación y vialidad. Para 1994 ya hemos firmado convenios con el Fonvis para dos proyectos muy concretos: los drenajes internos de Sabaneta (Mun. Arvelo Torrealba), por un monto de 67 millones de bolívares, y la consolidación del barrio Primero de Diciembre, en Barinas, por 147 millones de bolívares.
Debo anunciar, con profundo orgullo como gobernante que, justamente a partir de esta reunión nuestra con las autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington, hemos logrado que en 1994 arranquemos en el Estado Barinas un vasto programa de recuperación y dotación de aproximadamente doscientas escuelas en toda nuestra entidad regional, en un esfuerzo histórico nunca antes adelantado en nuestra región, gracias al convenio que la República de Venezuela firmara con el BID, a través del Ministerio de Educación. Por si fuera poco, hemos logrado también que Barinas sea una de las primeras entidades pilotos de este programa financiado por la banca multilateral, y -repito- me complace enormemente que sea en estos pocos meses iniciales de mi gobierno que hayamos logrado tan trascendental aporte para la educación barinesa.
A tal efecto, en los primeros días del próximo año decretaré la creación de la Unidad Coordinadora Ejecutora Regional (UCER), dependiente directamente del gobernador, la cual tendrá bajo su responsabilidad este ambicioso programa de recuperación y dotación de centenares de escuelas barinesas que hoy se encuentran abandonadas y desmanteladas a todo lo largo y ancho de nuestra geografía regional. Esperamos que tales programas se amplíen en el futuro inmediato, y este es otro de los logros positivos de la gira, por lo cual presentaremos nuevos proyectos en áreas fundamentales que impliquen mejoramiento para aquellas comunidades marginales que no han recibido hasta ahora atención oficial.
Finalmente, la delegación de gobernadores venezolanos sostuvimos una importantísima entrevista con autoridades del Banco Mundial, también en Washington. La misma sirvió para informar sobre los programas que se adelantan en el país, así como en torno a futuros proyectos, con financiamiento de esa institución, en materias tales como educación y salud. El Banco Mundial ha ofrecido en esta oportunidad asistencia técnica y financiera a los gobernadores que participamos en dicha reunión, la cual deberá ser gestionada por la República, en virtud de que los estados carecemos de facultades para contratar créditos con instituciones extranjeras.

Ciudadanos Diputados:
Agradezco a ustedes la oportunidad de haberme escuchado en esta sesión. Mi propósito es mantenerlos informados de todas las actividades del Gobierno Regional y solicitarles su colaboración a los fines de coadyuvar juntos en la realización de los altos fines del Poder Público, tal y como lo establece la Constitución Nacional. Soy optimista y deseo convocarlos a todos para realizar conjuntamente los esfuerzos que reclaman Barinas y sus posibilidades de desarrollo. Estas gestiones que he  realizado ante Organismos Internacionales y el Proyecto de Ley de Presupuesto para el Año Fiscal 1994 que hoy les presento, serán elementos fundamentales dentro de la estrategia de desarrollo regional que nos hemos propuesto adelantar para beneficio de Barinas y de todos sus habitantes.
     Muchas gracias.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

EL HOLOCAUSTO VENEZOLANO
Gehard Cartay Ramírez
Maduro se preocupa porque ha perdido seis mil seguidores en Twitter, pero no le importan los más de 200.000 venezolanos asesinados desde 1999.
Allí está retratada la indolencia de este régimen. A ellos sólo les conciernen sus intereses personales, económicos y de grupo. Lo demás no está entre sus prioridades. Por eso, la vida y los bienes de los venezolanos les importan un carajo.
Pero hay más todavía. Su proyecto neototalitario pasa por sembrar el odio y el temor entre los venezolanos. Por eso, tan temprano como el 4 de febrero de 1999 -dos días después de haber tomado posesión como presidente-, Hugo Chávez “legitimó” la violencia y el delito al afirmar, demagógica e irresponsablemente en cadena nacional de radio y televisión, que quien robara por hambre estaba justificado en su proceder, como si ser pobre fuera sinónimo de delincuente.
Fue entonces cuando se abrió la “Caja de Pandora”. Ciertamente, que el primer mandatario de la nación dijera tal exabrupto no era otra cosa que una abierta instigación a delinquir. Ya sabemos lo que vino luego: una permanente siembra del odio entre los ciudadanos de este país, contraponiendo a los pobres contra los ricos, estigmatizando a unos y justificando a otros, todo ello en un ejercicio de lucha de clases estúpido y criminal, máxime si tal era el discurso del presidente de la República.
Y allí está la cosecha de esa siembra de odio y violencia: más de 200.000 asesinatos a manos del hampa y la delincuencia en estos 15 años del actual régimen. Por efectos de imitación y sintiéndose justificados por la autoridad, delincuentes de todas partes arreciaron sus crímenes contra personas y bienes, en una vorágine que ha terminado siendo un holocausto que hoy enluta miles de familias venezolanas.
En paralelo, el régimen no ha querido librar un combate a fondo contra la inseguridad creada por su propio discurso violento. Todo lo contrario: ha convertido a la delincuencia en su aliado más eficiente a la hora de sembrar miedo entre la población. Por eso mismo, las autoridades mantienen esa especie de blandengue y cómplice actitud ante la ofensiva, cada vez más poderosa, de los delincuentes contra la familia venezolana.
Por esas razones de fondo es que ni el extinto presidente, ni su sucesor le han dado importancia a la lucha contra la inseguridad, a pesar de ser el problema más acuciante a juicio de los venezolanos, según lo confirman todas las encuestas. No obstante su verborragia interminable, el anterior nunca se refirió a este asunto y mucho menos se ocupó de combatir la delincuencia. Su discípulo tampoco lo ha hecho, ni lo hará. La estrategia es clara: mantener a la gente encerrada en sus casas y tratar de controlar las calles con sus bandas armadas y los malandros que le sirven de apoyo.
Por si fuera poco, el monopolio de las armas ahora lo tienen el Estado y la delincuencia. En el medio, desasistidos, indefensos y sin otra protección que la de la Divina Providencia, los ciudadanos de a pié no tienen acceso a ningún tipo de armas y las autorizaciones al respecto son un privilegio para los amigos del proceso.
En este contexto, quienes pierden son los ciudadanos honestos, carne de cañón de la inseguridad que a diario cobra su ración de muertos a manos del hampa. Y lo peor es que pareciera que nos hemos acostumbrado a ello. Ya nadie, o tal vez pocos, se escandalizan ante esta guerra contra la ciudadanía por parte de la delincuencia, que suma más muertos que el conflicto armado en Colombia en sus 50 años de existencia.
Pero cuando esta tragedia nos roza de cerca obviamente nos indigna y duele aún más. Eso es lo que ocurrió este viernes pasado, cuando fue asesinada al volante de su vehículo y en presencia de su hijo menor -que resultó herido- una muy querida amiga y ex colaboradora nuestra, la señora Ana María Calivá de Vera, esposa del ingeniero Marcial Orángel Vera, quien fuera director de Obras Públicas en el gobierno regional que encabecé entre 1993 y 1996.
Ana María fue siempre una persona muy especial, activa, emprendedora, trabajadora insigne, invariablemente alegre y servicial con los demás. Fue esposa y madre ejemplar, entregada a su familia con dedicación y devoción inigualables. Una vida como la suya, tan útil y valiosa para la sociedad, fue sin embargo segada por un asesino de los tantos que andan por allí en medio de la más absoluta impunidad.
Adolorido e indignado ante su asesinato, me pregunto cuántas muertes más producirá la impunidad del régimen frente al delito y su incapacidad para terminar con este terrible holocausto que ha cobrado ya la vida de centenares de miles de buenos venezolanos. 
   @gehardcartay
(LA PRENSA de Barinas- Martes, 05 de noviembre de 2013)

jueves, 31 de octubre de 2013

EL PAÍS YA NO AGUANTA MÁS
Gehard Cartay Ramírez
Si hay alguna verdad extendida entre la gran mayoría de los venezolanos es la de creer que ya el país no aguanta más.
Estamos llegando al llegadero, como se dice en lenguaje coloquial. Y no otra puede ser la conclusión en medio de un país que se desmorona en casi todos los sentidos, mientras la esperanza se desvanece y el optimismo parece escasear.
Conste que esto último es sumamente grave. Lo digo porque si algo nos ha caracterizado siempre a los venezolanos ha sido el optimismo y la confianza en nuestras potencialidades. Lamentablemente, hasta ese rasgo positivo tan nuestro parece a ratos debilitarse en estos 15 años de desgobierno que viene sufriendo Venezuela.
Hoy nos parece algo lejano aquel tiempo en que éramos uno de los países con menor inflación en el mundo, con una de las monedas más sólidas y una deuda externa comedida, uno de los ingresos per cápita más elevados, con una clase media en ascenso -la primera en Sur América- y, por si fuera poco, también estábamos entre los más grandes exportadores de petróleo.
A pesar de nuestra historia violenta, especialmente en el siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX, Venezuela viviría luego tiempos de relativa paz y tranquilidad. La mayoría de nuestras casas -hasta hace dos o tres décadas- mantenían abiertas sus puertas casi todo el tiempo. Había entonces una criminalidad moderada, que nunca alcanzó los ribetes escandalosos y trágicos de hoy. En general, los venezolanos se sentían seguros en su país, algo que en nuestros días, lamentablemente, no pasa de ser un sentimiento nostálgico. 
Todo eso ahora sabe a sueño. Como también sabe a sueño que el alto costo de la vida era prácticamente desconocido. O que éramos un país totalmente abastecido, que casi todo se conseguía en el mercado y que una de las pocas colas que se hacían era justamente para votar en cada proceso electoral.
Y todo aquello acontecía en un país que, aunque relativamente pequeño en población, sin embargo no disponía aún de los cuantiosos recursos que luego le ingresarían por los elevados precios del petróleo. Era una Venezuela modesta en todo sentido, aunque autosuficiente, justo es decirlo también.
Por rigor histórico y porque los más jóvenes tienen derecho a conocerlas, estas cosas gratas del pasado hay que decirlas. Por supuesto que sin llegar a los extremos mentirosos de parangonarlas con una especie de paraíso terrenal, que nunca lo ha sido nuestro país. Pero, sin duda, eran mejores tiempos que los de ahora.
Afirmo esto porque no soy de los que ceden ante el chantaje “historicista” que pretende presentar el pasado venezolano reciente como algo infernal o dantesco, en tanto que los tiempos que corren son poco menos que paradisíacos. Esa mentira histórica no es más que una superchería que ha querido implantar este régimen en la conciencia colectiva, a partir de 1999. Porque quienes conocimos, siendo niños y jóvenes, esos días no tan lejanos podemos dar fe de que fueron mejores -insisto- en muchos aspectos, y que estos de hoy, si se los compara con aquellos, semejan una pesadilla interminable, aunque ya sabemos que “no hay mal que dure cien años”.
Este chantaje chavista -llamemos las cosas por su nombre- se explica por su empeño en pretender que todo lo anterior a su llegada al poder fue negativo. De ese supuesto calvario pasado, con la excepción de la Independencia y la Federación, nada es rescatable, dice “la historia oficial” que pregona el régimen. Pero son los hechos -tercos como siempre- los que revelan la mentira gigantesca que sostiene el discurso oficialista, porque la verdad es que pocas veces antes Venezuela ha estado en tan peores condiciones como ahora.
No faltan, desde luego, quienes desde el campo opositor le hacen el juego al chantaje de marras. Se trata de gente que, al presentarse como “nueva”, no quiere vincularse con un pasado que, según ellos, sería tan “ominoso” como lo afirma el actual régimen. Aquellos y este, al sostener tamaña mentira, llevan agua a sus molinos, aunque se trate de algo tan falso como la honestidad de la cúpula podrida del actual régimen.
Por supuesto que al decir estas verdades históricas no pretendo reivindicar ni mucho menos volver al pasado, lo que, por otra parte, es imposible. La historia, aunque no sea lineal, sigue su curso. Y el ser humano siempre busca ascender paralelamente al progreso histórico. Estoy seguro de que ese anhelo es el que hoy, a pesar de todo, nos mantiene en pié de lucha a los venezolanos en esta dramática hora y en la certeza de que ya este país no aguanta más.
    @gehardcartay
(LA PRENSA de Barinas - Martes, 29 de octubre de 2013)

lunes, 28 de octubre de 2013

LA NEFASTA HERENCIA


ALOCUCIÓN DEL GOBERNADOR DEL ESTADO BARINAS,
GEHARD CARTAY RAMÍREZ
POR LA CADENA REGIONAL DE EMISORAS EL DÍA 6 DE JULIO DE 1993.

Barineses, barinesas:

Al asumir la Gobernación del Estado Barinas por decisión popular el pasado 3 de junio, dije en mi discurso de toma de posesión que seguramente encontraría el presupuesto regional altamente comprometido y ejecutado en su mayor parte.
En esa oportunidad, me comprometí a informarle al pueblo barinés la situación objetiva y veraz en que recibí el Gobierno regional.
Lamentablemente, y contrariamente a mis deseos y a los de la mayoría de la opinión pública, debo reconocer hoy, con profunda pena y vergüenza ajenas, que he recibido el gobierno regional en la más absoluta carraplana, tanto desde el punto de vista de la ejecución presupuestaria como por lo que respecta a la situación de los bienes y propiedades del Ejecutivo del estado.
Quiero asegurar, de la manera más categórica y firme, con la responsabilidad que me han caracterizado siempre, que pocas  veces se había visto un saqueo tan criminal y perverso como el que sufrió el erario público regional en los primeros cinco meses del presente año de l993.
Presumo que tal situación se originó a consecuencia de la campaña electoral que concluyó el pasado 30 de mayo. Sabido es de todos que en dicha ocasión el anterior gobernador, Rafael Rosales Peña, fue designado por la Corte Suprema de Justicia en una decisión descabellada, absurda e incomprensible, sobre todo cuando se sabía que el mencionado ciudadano aspiraría nuevamente al cargo -que anteriormente había desempeñado- si se repetían, como en efecto ocurrió,  los comicios regionales.
Queda fuera de toda duda, como se desprende del análisis presentado a continuación, que los recursos del gobierno regional fueron puestos al servicio de esa candidatura, en una demostración obscena y grotesca del ventajismo del gobernador saliente en su desesperado afán reeleccionista, evitado gracias a la valiente decisión del pueblo barinés el pasado 30 de mayo.
Lamento y deploro profundamente esta lamentable circunstancia. La deploro como venezolano y como barinés. La deploro como padre de familia y como ciudadano.
No había derecho, ni lo hay ni lo habrá, a que los gobernantes utilicen los dineros del Tesoro Público, es decir, los dineros del pueblo, para sus propios fines personales o para pretender continuar en el ejercicio del poder. Y esto, desgraciadamente, fue lo que sucedió aquí en Barinas en los primeros cinco meses del presente año, para no referirme a la gestión nefasta y corrupta de los tres años anteriores.
Asumo, pues, la Gobernación del estado Barinas en medio de las más difíciles y terribles circunstancias, con un presupuesto gastado en su mayor parte, sin disponibilidad suficiente de recursos y con numerosas deudas y compromisos contraídos por el gobierno anterior. Tal irresponsabilidad, rayana en lo criminal, debe ser conocida por todos los barineses y, en consecuencia, me siento en el deber de denunciarla a la opinión pública, sin otro interés como no sea el legítimo derecho del pueblo barinés a conocer la verdad, y nada más que la verdad.
La situación presupuestaria al 31 de mayo del presente año, es decir, tres días antes de mi Toma de Posesión como Gobernador, se podría resumir señalando que el presupuesto del presente año se encuentra comprometido en un setenta y cinco por ciento.
Así, en lo que se refiere al Despacho del Gobernador, la partida de combustibles y lubricantes fue gastada en cinco meses en la cantidad de Bs. 545.184 (el 78%), quedando para el resto del año sólo la cantidad de Bs. 154.816 (el 22%). Gastaron mensualmente Bs. 109.036, quedando ahora un promedio mensual  de Bs. 22.116.
La partida de papelería y efectos de oficina fue gastada en un noventa y tres por ciento, o sea que de un total de Bs. 360.000 se gastaron Bs. 334.700, quedando disponible para el resto del año sólo la cantidad de Bs. 22.299. Se consumieron entonces Bs. 66.940 por mes y ahora sólo se dispone mensualmente de Bs. 34.614.
La partida de repuestos y accesorios para vehículos, que era de Bs. 145.000 fue gastada en un noventa y cinco por ciento, es decir, en cinco meses gastaron Bs. 138,000, quedando disponibles para el resto del año apenas Bs. 6.790. Cada mes, el gobierno del señor Rosales Peña gastó Bs. 27.642 y ahora sólo podremos disponer mensualmente de sólo Bs. 910.
La partida de relaciones públicas fue ejecutada en un ochenta y cinco por ciento. De un monto de Bs. 750.000, se gastaron Bs. 641.429 quedando disponibles para lo que resta del año apenas Bs.108.570. Mensualmente el gobierno anterior gastó Bs. 128.285 y ahora nosotros sólo contamos con Bs. 11.390 por mes.
En cuanto a la partida de conservación y reparación de equipos de transporte y elevación había un millón de bolívares presupuestados, de los cuales fueron ejecutados  en los primeros cinco meses de este año Bs. 920.265, es decir, el noventa y dos por ciento. Se gastaron entonces mensualmente Bs. 128.285 y ahora nosotros contamos con sólo Bs. 11.390 por mes.
Por lo que respecta a la Secretaría General de Gobierno, la partida de papelería y efectos de oficina fue ejecutada en un ochenta y cinco por ciento, es decir, de un total de Bs. 500.000 se gastaron Bs. 429.030 quedando apenas para el resto del año Bs. 70.969. Cada mes, el gobierno de Rosales Peña gastó B3. 85.806, quedando apenas ahora sólo Bs. 10.138 mensuales.
La partida de gastos de imprenta y reproducción fue gastada en un noventa y nueve por ciento, o sea  que de los Bs. 100.000 se gastaron hasta mayo (seguramente en la campaña electoral del gobernador derrotado) Bs. 99.057, quedando por supuesto este sector sin recursos para el resto del año.
Igual situación se registra con relación a la partida de servicio de relaciones sociales, la cual fue gastada en un noventa y nueve por ciento también. De Bs. 500.000 que tenía presupuestada, quedan apenas doce bolívares para el resto del año.
En cuanto a los sueldos del personal contratado puede decirse responsablemente que de un total de 11 millones 540 mil bolívares se gastaron (seguramente en activistas políticos), sólo en cinco meses, más 10 millones de bolívares, quedando ahora para lo que resta de año sólo Bs. 195.655 por mes.
La partida de obreros contratados, que era de 32 millones de bolívares, fue ejecutada en un sesenta y dos por ciento. En efecto, se ejecutaron más de 19 millones en sólo cinco meses y quedan disponibles apenas 12 millones para lo que resta del año.
Un dato curioso en medio del desastre administrativo que acabo de heredar hace apenas un mes, y del cual estoy dando cuenta al pueblo de Barinas a través de esta transmisión radial en cadena, lo constituye el hecho de que la partida de papelería y efectos de oficina de la Dirección de Administración fue gastada en un noventa y nueve por ciento también en apenas cinco meses, es decir, de Bs. 500.000 presupuestados, sólo nos quedan para el resto del año la irrisoria cantidad de Bs. 2.411.
En cuanto al Contrato Colectivo de SUODE se hicieron compromisos sin tener los recursos disponibles, por lo cual se acusa un déficit de más de seis millones de bolívares para cubrir los salarios de los obreros fijos al servicio de la Gobernación.
La partida de asistencia médica, medicinas y hospitalización fue gastada en un 99.9 por ciento, es decir, de 23 millones 847 mil bolívares se gastaron en los primeros cinco meses 23 millones 841 mil bolívares, quedando apenas para el resto del año la mínima cantidad de Bs. 6.413.
En cuanto al contrato colectivo de los obreros de la Dirección de Obras Públicas, la partida de asistencia médica y medicinas fue gastada en un 87 por ciento. De 18 millones sólo quedan dos millones 350 mil bolívares. La partida de los llamados semaneros, que era de cinco millones fue ejecutada en un 99.93 por ciento, quedando para el resto del año apenas Bs. 3.131.
En el sector agrícola, programa de obras hidráulicas e infraestructura ambiental, se comprometió el presupuesto en un 72 por ciento. En energía, minas y petróleo se comprometió el presupuesto en un 100 por ciento. En transporte y comunicaciones en un 91 por ciento. En educación el 95 por ciento. En cultura el 99.97 por ciento. En la Dirección de Desarrollo Social la partida de donaciones a personas fue gastada en un 95 por ciento. Y todo ello en cinco meses y para fines exclusivamente electorales.
Un hecho verdaderamente escandaloso es el siguiente: la partida de rectificaciones al presupuesto fue ejecutada en su totalidad, también  en apenas cinco meses. Como se sabe, esta partida de 40 millones es utilizada -de acuerdo con la ley- por el gobernador para cubrir insuficiencias del presupuesto en el transcurso del año, o sea que el gobernador anterior, no contento con haber comprometido y ejecutado el presupuesto del estado en casi un 80 por ciento, como ha quedado demostrado fehacientemente, dispuso además de la totalidad de la partida que usualmente, a finales del año, se utiliza para cubrir eventuales insuficiencias. En este caso, para decirlo popularmente, “no sólo se pagaron sino que se dieron el vuelto”.  
Particularmente grave es la situación del parque automotor de la gobernación. La  casi totalidad de los vehículos oficiales fueron encontrados en pésimas condiciones, debido al uso y desgaste que sufrieron durante la pasada campaña electoral.
El avión de la Gobernación fue desmantelado y su motor no se ha podido localizar hasta el momento. El resto de la nave fue desarmada en un fundo lejano a Barinas, también por efectos del uso electoral a que fue sometida, y su reparación resulta sumamente onerosa.
Lo mismo podría decirse con relación a las maquinarias del gobierno regional, las cuales también presentan un avanzado estado de deterioro.
Debo destacar el hecho de que el Programa Coordinado (Partida 70), que alcanza a un monto de Bs. 778.600.932, fue comprometido en un 62.40 por ciento, lo que da una idea de la manera cómo se adjudicaron irregularmente, por lo demás, los contratos de obras públicas, algunos de los cuales no se han iniciado aún o presentan evidente retraso en su ejecución.
Podría seguir citando más casos sobre el estado en que recibí la Gobernación el pasado tres de junio. Pero no voy a abrumar a la opinión pública con más cifras y números. La situación ya descrita ilustra suficientemente sobre las irregularidades e ilícitos encontrados al asumir el gobierno regional.
Le he pedido a la Contraloría General de la República que realice una inspección fiscal exhaustiva a los fines de determinar las responsabilidades a que haya lugar, sean estas de carácter penal, civil o administrativo. Igualmente se realizará una auditoría contable, administrativa y financiera que determine, de manera específica y detallada, todo el sin número de irregularidades que se han venido detectando hasta la fecha, en apenas 30 días, y las que aún falta por establecer.
En ejercicio de las facultades que me concede la Ley de Contraloría acudiré en su oportunidad a los organismos jurisdiccionales para que se apliquen las sanciones correspondientes, ya que estas graves irregularidades no pueden quedar impunes y sus responsables deben ser castigados ejemplarmente.
Reitero, finalmente, mi voluntad de hacer frente a todas estas dificultades. Soy un luchador y no me arredran los obstáculos. De modo que no me voy a quedar cruzado de brazos, sino que trabajaré con todas mis fuerzas para superar esta nefasta herencia del gobernador que acabo de derrotar, atendiendo al compromiso que he contraído con el pueblo barinés que me eligió su gobernador el pasado 30 de mayo.
Muchas gracias.







jueves, 24 de octubre de 2013

BARINAS: NUEVO ALCALDE, NUEVAS POLÍTICAS


BARINAS: NUEVO ALCALDE, NUEVAS POLÍTICAS
Gehard Cartay Ramírez

Nunca antes el municipio Barinas, al igual que todo nuestro estado, había sido tan abandonado por las autoridades gubernamentales.
Duele decirlo, pero es una gran verdad. Y una verdad dicha sin aspavientos opositores, ni nada que se le parezca. Es la realidad misma la que grita esta verdad a los cuatro vientos.
La ciudad de Barinas confronta hoy gravísimos problemas que, si bien es cierto no son nuevos, han sido profundizados por el actual régimen en estos casi 15 años que cumplirá en diciembre.
Comencemos por la crisis de la inseguridad. Barinas es hoy una de las ciudades más inseguras de Venezuela. Comparativamente, y sin que esta sea una afirmación exagerada, Barinas ahora es tan violenta como Caracas o Valencia. Quien lo dude, sólo tiene que leer la prensa regional y contabilizar las muertes que la inseguridad desgrana cada día. La mayoría son asesinatos cometidos por el sicariato, otros por el hampa y algunos cuantos por eso que las fuentes policiales llaman “ajuste de cuentas”. Únase a lo anterior, el crecimiento de robos, hurtos y tráfico de drogas, sin faltar la arremetida de la delincuencia organizada.
Luego está el calvario de los servicios públicos. A los “apagones” de Corpoelec -un mal nacional, como ya se sabe- se agrega el gravísimo problema del alumbrado público de la ciudad, hoy, literalmente, en tinieblas. La gran mayoría de sus calles y avenidas, así como el centro histórico -que ahora semeja un conjunto de casas muertas, según la expresión de Miguel Otero Silva-, barrios y urbanizaciones, están a oscuras. Y si no fuera por las casas particulares, Barinas estaría sumergida en la más espantosa oscuridad.
Otro problema insoluble bajo este régimen es el pésimo suministro de agua potable, producto de un acueducto colapsado. Miles de barineses sufren cada día la falta del vital líquido debido a la irresponsabilidad e incapacidad de las autoridades que deberían haberlo resuelto hace ya bastante tiempo.
La vialidad está convertida en otro desastre. Calles y avenidas se encuentran en pésimo estado, con muy contadas excepciones. En estos 15 años del actual régimen nada importante se ha hecho al respecto, mientras el tránsito automotor colapsa en profundidad. Apenas dos vías comunican el centro y sur de la ciudad con la parte alta, con el consabido embotellamiento. Por si fuera poco, el transporte público tiene gravísimas deficiencias, en medio de la más absoluta anarquía y falta de conciencia ciudadana al respecto, como lo demuestran el exceso de velocidad y la imprudencia de muchos conductores y motorizados.
La anarquía también reina en el aspecto urbano. Se permite la construcción de nuevas edificaciones, sin prever su impacto ambiental y sus consecuencias en materia vial. Las zonas residenciales vienen siendo invadidas desordenadamente por actividades comerciales. Los vendedores ambulantes continúan abandonados, en perjuicio de los peatones y del comercio formal.
Resulta, pues, inocultable que la calidad de vida de los habitantes de la ciudad de Barinas empeora cada día. Dramas como el colapso de los centros de salud y del Hospital Luis Razetti, así lo demuestran. También el aumento del desempleo y de la pobreza son serias limitantes para el desarrollo humano integral de la capital barinesa.
Todos estos problemas, aunque en menor escala, también existen en las parroquias del municipio Barinas, igualmente desatendidas por los gobiernos nacional, regional y municipal.
Se necesita poner orden cuanto antes para mejorar el nivel de vida de la gente de Barinas y demás poblaciones del municipio capital. Lo mismo vale para el resto de los municipios del estado. Por eso es tan importante elegir un buen alcalde y mejores concejales este domingo 8 de diciembre.
Aquí en la capital de Barinas es necesario elegir como alcalde a un luchador social y a un gerente que, acompañado de un equipo de primera, sea capaz de enfrentar los graves problemas que toca resolver al gobierno municipal.
Y esa tarea no será fácil, vistos los problemas acumulados por la desidia e incapacidad de quienes controlan la alcaldía actualmente y la manifiesta negligencia de los gobiernos regional y nacional al respecto. Creo que dentro de sus competencias, el próximo alcalde, José Luis Machín, y su equipo, deben priorizar acciones muy concretas para enfrentar los problemas de mayor gravedad, antes descritos.
Deberán cumplirse entonces planes eficaces de ordenamiento territorial urbano; mejorar la policía municipal y su combate contra la inseguridad; optimizar los servicios de alumbrado público, vialidad y transporte urbano; dotar a los buhoneros de un centro comercial para sus actividades y devolver las aceras a los peatones; atender barrios y urbanizaciones, así como las comunidades del municipio. Y todo ello bajo la premisa fundamental de mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Estoy seguro, porque lo conozco desde hace tiempo, que Machín Machín como próximo Alcalde pondrá lo mejor de su esfuerzo y voluntad para atender estas prioridades, haciéndolo acompañar por los mejores concejales en esta compleja tarea de optimizar nuestro municipio.
@gehardcartay

(LA PRENSA de Barinas - Martes, 22 de octubre de 2013)